

Nadie tiene dudas de qué funcionario es el padre de la criatura, que significa la expropiación de la petrolera YPF a Repsol.
Pero lo que aún queda por resolver es quién quedará a cargo de cada una de las partes del negocio, que se divide en Upstream, Dowstream y Comercial. La primera es el área de negocio que explora y produce hidrocarburos; la segunda es la que abastece de crudo a las refinerías, la conversión de éstos en productos y la entrega de combustibles a estaciones de servicio; y la tercera es la comercialización propiamente dicha.
Desde el Gobierno buscan tener una conducción técnica y especializada de la petrolera. Pero mientras se resuelve si es el ex Pecom, Oscar Vicente, o si es el equipo de trabajo del fallecido José Estenssoro, el ministro Julio De Vido y el viceministro, Axel Kicillof, tendrán el control absoluto de la petrolera. Según publicó el sitio especializado Surtidores, ambos funcionarios advirtieron que para garantizar el normal funcionamiento de YPF se analizará la política de segmentación del mercado y la discriminación de precios llevada adelante por la anterior conducción, con especial interés en investigar los factores que provocaron el desabastecimiento de combustibles, tanto para el uso particular como empresarial.











