

Seguir a la selección en la próxima Copa del Mundo implica un gasto que, para un hincha promedio, puede escalar a u$s 7850 si asiste a los tres partidos de la fase de grupos. El cálculo incluye entradas, alojamiento, traslados y consumo durante la estadía, en un contexto de alta demanda que presiona los precios en las sedes.
El desglose muestra que el hospedaje es el componente más oneroso, con un costo estimado de u$s 4100 por 10 noches con desayuno. A eso se suman u$s 840 en entradas, u$s 1610 en alimentación y gastos diarios y entre u$s 1300 y u$s 1450 en vuelos internos y traslados.
Brecha de ingresos: quién puede pagar el viaje
El informe, elaborado junto a la consultora Focus Market, expone diferencias marcadas en el esfuerzo económico necesario para asistir al torneo. Mientras que un ciudadano de Austria necesita 2,8 salarios promedio para cubrir el viaje, un hincha de Argelia debería destinar 25 meses de ingresos completos.
En el caso argentino, el costo equivale a unos 10 salarios netos, lo que ubica la experiencia fuera del alcance de gran parte de los fanáticos.

“El costo total de asistir a la fase de grupos se ubica en miles de dólares, pero su impacto varía fuertemente según el ingreso”, explicó Damián Di Pace. Según el director de Focus Market, esta dinámica “tiende a concentrar público de economías desarrolladas o de altos ingresos”, lo que amplía la brecha de acceso al evento.
Entradas: una escalada de precios histórica
El análisis también muestra cómo evolucionaron los valores de los tickets en las últimas décadas. Desde el Mundial de Copa Mundial de la FIFA 1994 hasta la próxima edición, el precio promedio de las entradas aumentó 1258% en dólares.
Si en 1994 el ticket promedio rondaba los u$s 250, para 2026 se proyecta en torno a u$s 3395, con valores que pueden duplicarse o triplicarse en el mercado de reventa.
“La próxima Copa consolida una tendencia de exclusividad del fútbol global”, agregó Di Pace. Con tickets que pueden ir desde u$s 120 en fases iniciales hasta cerca de u$s 11.000 en la final, el evento se posiciona como el más caro de la historia, impulsado además por sistemas de precios dinámicos que ajustan valores según la demanda.
Jugadores: del salto de Baggio a las figuras actuales
El informe incorpora además la evolución del valor de mercado de los principales futbolistas en cada edición. En 1994, figuras como Roberto Baggio estaban valuadas entre u$s 18 millones y u$s 28 millones, mientras que para 2026 se proyectan cifras de hasta u$s 230 millones para jugadores como Kylian Mbappé o Erling Haaland.
Como referencia reciente, Lionel Messi alcanzó su pico de cotización en 2018, con un valor estimado en u$s 212 millones.
La combinación de costos elevados, precios dinámicos y brechas de ingreso refuerza un cambio en el perfil del público que accede al torneo. El Mundial mantiene su escala global, pero con una participación cada vez más condicionada por el poder adquisitivo, en línea con la evolución del negocio del fútbol a nivel internacional.


