Un grupo de cooperativas del interior busca ingresar al mercado de la telefonía celular con su propia marca. Se trata de empresas nucleadas en la Cámara de Cooperativas de Telecomunicaciones (CATEL), que ayer presentaron su proyecto basado en un sistema global para comunicaciones Móviles experimental o GSM. El objetivo a futuro es dar servicio en pequeñas y medianas localidades. Y como paso previo realizaron una prueba piloto en tiempo real sobre una red de testeo montada en Pinamar.
De la presentación participaron funcionarios nacionales, provinciales y municipales, y directivos de varias cooperativas.
Según Darío Oliver, presidente de CATEL, nuestra participación como operadores de telefonía celular puede contribuir al desarrollo de las localidades porque fomentarían la generación de valor a través de más y mejores servicios de comunicación y mayores puestos de trabajo.
Pero si bien las empresas están listas para invertir en infraestructura y equipamiento, reclamaron el apoyo del Estado Nacional para ser habilitadas como operadores de telefonía celular, ya que requieren de una licencia de operación y asignación de frecuencias.
En este sentido, seis cooperativas están finalizando el armado de expedientes para realizar el pedido formal ante la Secretaría de Comunicaciones. Además, proponen segmentar geográficamente una porción del espectro radioeléctrico teniendo en cuenta regiones más pequeñas, corredores viales o conjuntos de localidades para que el precio por Mhz sea menor, permitiendo que sean accesibles al capital que manejan las cooperativas y pequeños operadores.
El objetivo es optimizar este recurso esencial para lograr la funcionalidad del sector de telecomunicaciones ya que la tradicional división en tres regiones es poco conveniente para lograr la cobertura nacional del servicio y favorece únicamente a los operadores multinacionales ya instalados.