

El grupo Solid, uno de los mayores fabricantes de pinturas de América central, adquirió Crilen, una histórica empresa local especializada en plásticos industriales y materiales para la construcción. Con esta compra, inicia formalmente sus operaciones en el país y suma una nueva base productiva en Sudamérica.
La empresa argentina fabrica polímeros acrílicos y resinas alquídicas, insumos utilizados en la elaboración de pinturas y recubrimientos. Tiene dos plantas, ubicadas en El Talar de Pacheco y en San Luis, una capacidad cercana a las 2000 toneladas mensuales y más de 100 empleados.
“Desde hace varios años nos fijamos el objetivo de expandirnos hacia nuevos mercados en América del Sur. Esta adquisición representa el primer paso concreto en Argentina”, señaló Karina Aguirre, presidenta ejecutiva del grupo Solid.
La ejecutiva destacó el contexto macroeconómico actual como uno de los factores que influyeron en la decisión de inversión.
La firma F&G Finanzas & Gestión actuó como asesor financiero del grupo Solid en la operación, mientras que el estudio jurídico Baker McKenzie participó como asesor legal.
Grupo Solid fue fundada por la familia Ascoli en Guatemala en 1955. Actualmente, tiene presencia en Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, República Dominicana y Paraguay, además de ventas en más de 15 mercados de América.
Entre sus principales productos, figuran pinturas arquitectónicas, industriales, para madera y repintado automotriz. También comercializa esmaltes, selladores, texturizados, anticorrosivos y aplicadores.
Su principal planta está ubicada en Escuintla, Guatemala, donde cuenta con capacidad para producir hasta 40 millones de galones de pintura por año.
En la última década, destinó alrededor de u$s 40 millones a ampliar su capacidad productiva y desarrolló una red comercial integrada por más de 8000 ferreterías independientes, 500 puntos de venta y más de 100 tiendas propias.
El avance hacia América del Sur
La llegada a la Argentina se suma al plan de expansión que la empresa impulsa desde hace varios años fuera de América central. En 2021, adquirió la paraguaya Puras Pinturas Paraguayas y su filial Tiendas Montana, una operación que marcó su ingreso al mercado sudamericano.
La compra incluyó una planta automatizada ubicada en Ypané, con capacidad para producir 3 millones de galones anuales, más de 5000 metros cuadrados construidos y un predio de 10 hectáreas destinado a futuras ampliaciones. En ese momento, la compañía explicó que el objetivo era acercarse a los países vecinos y utilizar Paraguay como base para abastecer a otras plazas de la región.
Previamente, en 2019, había adquirido en República Dominicana una fábrica de brochas y aplicadores para abastecer a los mercados del Caribe.
Según había informado la empresa, tanto esa transacción como la realizada en Paraguay demandaron inversiones de entre u$s 20 millones y u$s 25 millones cada una.


