Compañía General de Combustibles (CGC), la energética que controla el grupo Eurnekian, quiere tener su propio proyecto de exportación de gas natural licuado (GNL). En Houston, Texas, su presidente y CEO, Hugo Eurnekian, presentó una iniciativa para venderlo hacia Asia, por el Pacífico, a través de Chile. El nombre es toda una definición: “Janus”, dios romano de las dos caras -en este caso, Vaca Muerta y la salida chilena al Pacífico-, símbolo de los comienzos y los umbrales.
“Existen mercados concretos en la región con demanda de gas argentino. El desafío es garantizar precios competitivos, contratos de largo plazo y adaptar la infraestructura para capturar esas oportunidades”, dijo, en su participación del panel “La Argentina en el mercado regional” del seminario que, en el marco de la CERAWeek que se desarrolla en esta ciudad, organizó el portal argentino especializado EconoJournal. Según Eurnekian, esto le permitirá el desarrollo de mercados regionales estimados en hasta 50 millones de metros cúbicos (m3) diarios.
Con la presencia de otros referentes de la industria energética en el público -como Horacio Marín (YPF), Alejandro Bulgheroni (PAE), Javier Rielo (TotalEnergies) y José Luis Manzano (Integra Capital)-, Eurnekian anticipó que será un proyecto brownfield -es decir, reutilizando áreas existentes-, sobre infraestructura de Transportadora Gas del Norte (TGN) y Gas Andes.
CGC -cuyo 70% es de Corporación América (Eurnekian) y el 30% de Sociedad Comercial del Plata- es socio de Tecpetrol en Gasinvest, la controlante de TGN. También tiene el 43,5% de Gas Andes, operadora del gasoducto a Chile.
El plan de Eurnekian es instalar dos trenes de licuefacción, también aprovechando la infraestructura existente en Chile. Según el empresario, sobrino nieto del patriarca del grupo, Eduardo Eurnekian, se trata de un proyecto “muy competitivo” por su ubicación y por ser de cápex eficiente, adecuando activos existentes.
“Estamos dando un paso concreto para exportar GNL a través de Chile, reutilizando la infraestructura existente y creando una nueva salida al Pacífico”, destacó.
Eurnekian no precisó la dimensión, capacidad ni el monto de inversión en el proyecto. Sí destacó que un elemento central es la posición estratégica de CGC en TGN y en Gas Andes.

La integración de esos sistemas, explicó, permite articular un corredor de transporte transfronterizo eficiente entre la Argentina y Chile, conectando la Cuenca Neuquina con la costa del Pacífico. Eurnekian destacó que aprovechar esa infraestructura reduce significativamente la necesidad de nuevas inversiones en mistream (transporte) y, también, los plazos de implementación.
CGC hizo pie en Vaca Muerta el año pasado. En mayo, le compró a YPF el 49% del área Aguada del Chañar. Días más tarde, la empresa hizo una inyección de u$s 150 millones para reforzar su estructura de capital. Eurnekian destacó que los próximos desarrollos de Vaca Muerta tendrán mucho gas asociado, con lo cual será crítico adecuar la estructura de cara a mercados regionales y desarrollar contratos de largo plazo que habiliten la nueva producción en la formación.
La inestabilidad de precios por efecto de la guerra en Irán y, en consecuencia, la necesidad de asegurar el aprovisionamiento energético -de crudo, gas y, particularmente, GNL- es el gran tema de la CERAWeek que se desarrolla esta semana en Houston. Por eso, para el CEO de CGC, hay un entorno favorable para acelerar estos desarrollos, un punto que en estos días también destacó Horacio Marín, presidente de YPF.
La empresa que controla el Estado nacional empuja uno de los dos proyectos de GNL que hay hasta ahora en la Argentina. Marín confía en tener en octubre la decisión final de inversión de Argentina LNG, iniciativa a la que sumó como socios a la italiana ENI y a XRG, filial de la emiratí Adnoc. Marín dijo que los 12 millones de toneladas anuales del proyecto ya están asegurados y que el contexto geopolítico actual aceleró la expansión de otros 6 millones, a 18 millones en total. Serán u$s 30.000 millones de inversión, con la posibilidad de escalar a u$s 40.000 millones.
El otro emprendimiento del país es Southern Energy (SESA), joint venture liderado por PAE, en el que también participan YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y la noruega Golar. Ese proyecto, de 6 millones de toneladas entre dos barcos, insumirá u$s 15.000 millones de inversión. El mes pasado, SESA firmó un contrato de venta con la alemana SEFE por 2 millones de toneladas anuales durante ocho años, 80% de la producción del primer barco.
En Houston, Eurnekian también destacó el potencial de su mayor apuesta en la Argentina: Palermo Aike.
Ubicado en la Cuenca Austral, es definido en el sector como un segundo “Vaca Muerta”, con recursos estimados en hasta 100.000 millones de barriles de petróleo y más de 130 TCF (sigla de trillones de pies cúbicos) de gas. “Palermo Aike representa una oportunidad concreta para ampliar la frontera productiva de la Argentina. Es un play con condiciones geológicas favorables, sobrepresión y un importante volumen de recursos”, subrayó, en relación a sus características técnicas, comparables a las de Vaca Muerta, lo cual refuerza su potencial de producción y, a la vez, reduce la incertidumbre exploratoria.
CGC, destacó Eurnekian, ya avanzó en la perforación de pozos y en la generación de información clave junto a su socio en esa formación, YPF, lo que -dijo- permitió acelerar la curva de aprendizaje y reducir incertidumbres técnicas. Esto posiciona la posiciona como un desarrollo en etapa de validación concreta, con capacidad de escalar en el corto y mediano plazo.
Cuando comenzaron las obras, en 2023, se informó una inversión inicial de u$s 50 millones en esos trabajos. También se señaló que, en caso de ser exitoso, el desembolso en su desarrollo masivo podría escalar a los u$s 1000 millones.




