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Cerró FATE, una de las tres fábricas de neumáticos que funcionaban en la Argentina. La empresa, que había sido fundada en 1940, tomó la decisión tras los malos resultados económicos acumulados en los últimos años.

La noticia fue comunicada esta misma mañana a clientes, proveedores y sus 900 empleados que, según fuentes de la compañía, cobrarán la totalidad de sus indemnizaciones.

FATE S.A.I.C.I. comunica que, a partir del día de la fecha, cesa la actividad en su planta industrial de Virreyes, partido de San Fernando, provincia de Buenos Aires”, se lee en el comunicado a través del cual la empresa informó el shutdown.

A lo largo de más de ocho décadas, FATE construyó un liderazgo industrial sustentado en la inversión permanente, el desarrollo tecnológico de avanzada y un compromiso inquebrantable con la calidad. Fuimos la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte, consolidando además una fuerte presencia exportadora en mercados como Europa, los Estados Unidos y América latina”, agregó.

Los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre durante todo este tiempo”, siguió.

FATE es una empresa de capitales argentinos que, durante más de 80 años, generó empleo de calidad, desarrolló proveedores locales, exportó tecnología y contribuyó al entramado productivo del país. Esa identidad nos define y nos acompaña en los desafíos que se presenten hacia adelante”, añadió.

Expresamos nuestro profundo agradecimiento a quienes nos acompañaron en este recorrido: nuestros colaboradores, clientes, proveedores y a todos aquellos que confiaron en nuestra industria”, finalizó el documento, firmado por su directorio este miércoles 18 de febrero.

Sigla de “Fábrica Argentina de Telas Engomadas”, había sido fundada en 1940 por Leiser Madanes, abuelo de su actual accionista principal, Javier Madanes Quintanilla, también conductor de Aluar, uno de los mayores productores de aluminio de América del Sur.

Tras iniciar su actividad fabricando telas impermeables, bandas de rodamiento para reparación de neumáticos y otros productos de caucho en una planta de 1000 metros cuadrados (m2) en Saavedra, la empresa se expandió a los neumáticos en 1945, con la elaboración -a baja escala- de cubiertas y cámaras para autos y camiones.

Sin embargo, su gran hito fue en 1956. Firmó un acuerdo de asistencia tecnológica con la estadounidense General Tire, en ese momento, uno de los mayores productores de neumáticos del planeta, tiempo después adquirido por Continental. Ese convenio fue clave para el siguiente salto: una nueva fábrica, más grande.

Inició su construcción en 1960, en San Fernando. Al principio, de 47.000 m2, contó con la tecnología más avanzada de su época, que la llevó a fabricar, en 1969, el primer neumático radial para automóviles del país. Ese mismo año, se convirtió en el primer proveedor de ese tipo de producto para equipo original.

En 1981, FATE volvió a marcar otro hito de innovación: fue la primera fábrica de neumáticos de la Argentina en fabricar un neumático radial con cintura de acero. Esa década, marcó el pico de popularidad para la marca, cuyo nombre y logo estuvieron en las dos camisetas más codiciadas del fútbol local: Boca y River.

Los ‘90 también corrieron sobre ruedas. En 1993, FATE inició sus exportaciones a Europa. Expandió y modernizó su planta, hasta llevarla a las 1,73 millones de cubiertas anuales de capacidad (hoy, tiene 5 millones). Firmó un acuerdo con la francesa Michelin para representarla en el país y, en 1999, inició la producción y comercialización de Continental en el mercado local. En 2003, fue la primera planta productora de neumáticos radiales de acero para camiones y ómnibus, con equipamiento y tecnología de la marca alemana.

El conflicto del neumático, de 2022, fue letal para la competitividad de FATE
El conflicto del neumático, de 2022, fue letal para la competitividad de FATE

Un camino con pozos, obstáculos y cuesta abajo: las causas de la crisis de FATE

Sin embargo, el camino de pozos y obstáculos que fue la Argentina en los últimos 20 años la hizo pinchar.

De las tres fabricantes de neumáticos que quedaron activas en el país -las otras dos son la japonesa Bridgestone y la italiana Pirelli-, FATE no sólo era la única de capitales nacionales: también, la única con mayor peso del mercado de reposición -es decir, público en general- que equipo original (automotrices) en su producción.

Por tal razón, en febrero de 2019, pidió la apertura de un proceso preventivo de crisis (PPC) que el entonces Ministerio de Trabajo le concedió al mes siguiente. En ese momento, la mayor llegada al país de neumáticos importados -en especial, de China- dio contexto a los tres balances anuales consecutivos en rojo que registró la empresa, condición legal exigida para que acceder a ese recurso.

Bajo ese PPC, FATE planteó el recorte de uno de sus cuatro turnos de producción. Significó la reducción de 450 puestos en su planta. Al mismo tiempo, los accionistas inyectaron capital. El 25 de abril de ese año, hicieron aportes irrevocables por $ 1989,75 millones -más de u$s 45,5 millones al cambio de entonces- en efectivo para más que duplicar el capital social de la empresa y llevarlo a $ 2653 millones.

Todavía no había sufrido los estragos de la pandemia. A fines de 2021, no fueron, sin embargo, los efectos de la cuarentena los que la dañaron tanto como el cepo. En ese momento, la empresa les advirtió a sus clientes que, por las restricciones cambiarias que impedían el pago anticipado por insumos del exterior, estaba por quedarse sin materias primas para seguir operando. FATE abastecía a un cuarto del mercado de reposición y destinaba al exterior, a mercados como Europa y los Estados Unidos, dos tercios de su producción.

Sin embargo, nada resultó tan lesivo para la empresa -y la producción de neumáticos en general- como el feroz conflicto sindical que vivió entre mayo y octubre de 2022. Encendido por el beligerante Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna), provocó continuos y crecientes cortes y paros, que llevaron, en el último tramo, a una parálisis total de la producción que arrastró, también, a la industria automotriz.

Ya en el inicio de ese conflicto, la productividad del sector mostraba un “empeoramiento constante”, decían las fábricas. La mensuraban en 25% por debajo de los demás países de la región -en particular, Brasil, su mayor competidor-, lo que, subrayaban, hacía “insostenible a esta industria en un mercado globalizado”.

La situación no mejoró tras el fin de ese conflicto, en octubre de 2022. La paz duró poco. Desde entonces, todas las fábricas sufrieron reclamos y paros de distinta intensidad por parte de Alejandro Crespo, secretario general del Sutna.

Esa letal pérdida de competitividad se agravó por el contexto. El giro económico que significó la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada afectó también a las ventas domésticas. En mayo de 2024, la empresa anunció cerca de 200 despidospara ajustar su estructura a la nueva realidad”.

Alegó “sobrecarga impositiva, restricciones cambiarias para el pago de insumos del exterior, deficiente infraestructura, sobrecostos derivados de la legislación del trabajo, baja productividad laboral, ausentismo y elevada conflictividad gremial”.

FATE, dijo entonces, se encontraba “expuesta a factores muy negativos, que incrementan severamente el costo de su producción”. Esos “sobrecostos distorsivos” no estaban presentes en otros países productores de cubiertas, lo que hacía que el costo final de sus productos fuese “sustancialmente superior”, sobre todo, en su negocio de exportación.

Esa brecha de competitividad insalvable torna imposible continuar exportando los productos que la empresa fabrica en la Argentina a mercados en los que nuestra marca está presente desde hace décadas”, enfatizó.

Pocos días después, presentaba un nuevo pedido de PPC. Mientras gestionaba su apertura con el Gobierno -la empresa no cumplía con las condiciones legales para hacerlo-, negoció otra ronda de unos 100 despidos. Sólo en el primer semestre de 2024, frente a una caída del 30% del mercado interno, las pérdidas operativas habían sido por u$s 30 millones, informaba la compañía.

Desde entonces, la tensión con el Sutna fue permanente. Hasta estos días, en los que el gremio, en el marco de su embate contra las fábricas por las paritarias, impulsó nuevas medidas de fuerza contra FATE por, denunció, 14 meses sin ajustes salariales por parte de la empresa.

FATE ha generado arreglos individuales con cientos de trabajadores para reducir la dotación”, bramó el sindicato en un difundido este martes. “Las presiones económicas y las amenazas de cierre fueron utilizadas para empujar a los trabajadores a este tipo de acuerdos”, agregó. Recordó que la empresa había enviado una carta documento en la que denunció el actual sistema de trabajoy que no puede continuar con él”.

Todo esto, mientras se trata de aprobar una reforma laboral anti-obrera”, aseguró el gremio de Crespo. En enero, el Sutna ya había hecho paros en la planta de San Fernando.

El miércoles pasado, el sindicato -alineado con el Polo Obrero- volvió a paralizar a la industria del neumático para marchar frente al Congreso, durante la sesión en la que el Senado aprobó el proyecto de modernización laboral del Gobierno. Para el día siguiente, jueves 12, estaba prevista una asamblea de accionistas de FATE en la que se analizarían las “medidas a tomar” ante la situación económica y financiera de la empresa. Entre ellas, si se volvería a hacer otra capitalización. El costo de ese parche ya estaba calculado: hasta u$s 45 millones.