Como anticipó El Cronista en su edición del miércoles, el número uno de la firma española adelantó su llegada al país -tenía previsto llegar no antes de la semana que viene- debido a los rumores de estatización que rodean a YPF, a los que se sumaron en los últimos días medidas por parte del Gobierno que afectan a los números de la empresa y la crítica directa de varios funcionarios, como el ministro de Planificación, Julio de Vido, el vicepresidente Amado Boudou y, tácitamente, la presidenta Cristina Fernández.
Brufau intentará reunirse la semana próxima con la primera mandataria. Sin embargo, en despachos públicos y privados dudan que esa iniciativa pueda llegar a buen puerto. Esperan, en cambio, que pueda dialogar cara a cara con De Vido.
El titular de Repsol intentará frenar los embates oficiales con las promesas de más inversiones en producción de gas y crudo, dos de los insumos que más lastimaron en el último año a la balanza comercial argentina, debido a que las importaciones de energía en su conjunto crecieron un 110%.