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La desaceleración del venture capital en América latina, luego de su boom en 2021, dejó un cambio menos visible que la caída de las inversiones. Brasil empezó a perder protagonismo y otros mercados de la región comenzaron a captar una porción cada vez mayor del capital emprendedor. En paralelo, se comenzó a ver una mayor presencia de inversores asiáticos, impulsado por un mercado que les empieza a resonar por lo estratégico.
“Históricamente, Brasil domina el negocio de venture capital en la región. Es un ecosistema mucho más maduro y que tiene una red muy fuerte de inversionistas locales y de startups. Pero en gran parte del año pasado y en lo que va de 2026, otros países de la región empezaron a tomar mayor protagonismo”, dijo Emanuel Hernández, Managing Director de de Association for Private Capital Investment in Latin America (Lavca), en una charla organizada por Arcap.
Según comentó, parte de este crecimiento se debe al protagonismo que fue ganando México en el mapa emprendedor. Tal es así que, mientras que en 2018 se llevó el 18% del capital invertido en la región, en 2025 lo hizo por 33 por ciento. En tanto, Brasil se llevó el 39% frente al 59% que tenía en 2018, y Argentina lo hizo por un porcentaje mucho menor: apenas el 6% del total durante el año pasado.
De hecho, entre las 10 startups latinoamericanas que levantaron capital en el primer trimestre de 2026, solo una fue brasileña (Enter). El resto de las rondas estuvieron concentradas en México, Colombia, la Argentina y Chile. “En simultáneo, durante los últimos años, una mayor inversión está yendo a otros mercados, como Uruguay y algunos países de Centroamérica”, dijo Hernández.
A eso se suma otro actor cada vez más presente: compañías e inversores asiáticos que comenzaron a mirar a América latina como un motor de expansión frente a la creciente competencia en sus mercados de origen. Muchas de estas firmas están ingresando a la región mediante inversiones y alianzas con startups locales.
Por caso, el gigante tecnológico chino Tencent es uno de los principales inversores de la fintech Ualá. Otro de los jugadores más activos es SoftBank, que desde 2019 desplegó miles de millones de dólares en startups latinoamericanas como Kavak, Rappi y Creditas. “Estos actores son principalmente grupos que están apuntando a la región. Como hay una competencia muy intensa en sus mercados, ven a Latinoamérica como un destino atractivo para crecer”, señaló.
Se transforma el mercado
Según señaló Hernández, el año pasado comenzaron a cambiar ciertas lógicas del venture capital. En términos concretos, se registran menos operaciones, pero por tickets más grandes, y un filtro más exigente de los fondos de capital de riesgo a la hora de invertir.
“Consideramos que es resultado y reflejo de una mayor concentración de capital”, dijo. “A la vez, mientras que en 2021 gran parte del capital invertido fue en etapas tardías (serie C en adelante) de startups más desarrolladas, en los últimos tres años hemos visto que la mayor inversión ha sido mayoritariamente en etapas tempranas (semilla, serie A y serie B)”, agregó.
Esto se explica, en parte, por el tipo de inversores que hoy siguen activos en la región. Mientras que las rondas tempranas suelen sostenerse con capital de fondos locales, las etapas más avanzadas todavía dependen en gran medida de inversores internacionales, que redujeron fuertemente su exposición a América latina tras el boom de 2021.
El cambio de escenario también impactó en los tiempos de financiamiento. Si en 2021 una startup levantaba una Serie A apenas 12 meses después de su ronda anterior, en 2025 ese plazo aumentó a cerca de 20 meses.
Según explicó, detrás de esa tendencia hay dos factores. Por un lado, los fondos se volvieron mucho más selectivos y elevaron las exigencias para invertir. Pero además, muchas startups cambiaron su estrategia: dejaron atrás la lógica de crecer a cualquier costo y comenzaron a enfocarse en alcanzar rentabilidad más rápido, lo que redujo la necesidad de salir continuamente a buscar capital.
En lo que respecta a sectores, fintech sigue siendo la categoría dominante y concentra cerca del 60% del capital invertido en la región. Pero empiezan a crecer con fuerza otras verticales, como healthtech, soluciones B2B y especialmente inteligencia artificial, una de las áreas que despierta más interés entre inversores.


