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El turismo corporativo está cambiando. Las empresas buscan alternativas que permitan combinar trabajo y bienestar, lejos de la rutina de la ciudad. En ese contexto, Carmelo Resort & Spa se posiciona como el hotel más elegido para retiros ejecutivos y encuentros de equipos, gracias a su entorno natural y a una propuesta que privilegia la conexión humana.

“Las personas y sobre todo el turismo corporativo empiezan a buscar una conexión con lo auténtico, con la naturaleza. Estamos en un resort totalmente diferente a la ciudad, en medio de un bosque de pinos y eucaliptos”, sostuvo Mariana Planes, gerente general y directora comercial del hotel.

Explicó que el establecimiento cuenta con salones de reuniones para que las empresas puedan trabajar, pero que muchos grupos eligen Carmelo Resort & Spa porque ofrece “entornos naturales donde pueden conectar con los vínculos, con volver a mirarse a los ojos”. Según Planes, varios estudios muestran que “más del 70% de las empresas en América latina siguen trabajando con modelos híbridos”. Para la directiva, el hecho de reencontrarse “en un espacio distendido y diferente es buenísimo” y por eso el hotel prepara propuestas pensadas para ese público.

“Esto lo entendimos hace mucho tiempo. Por eso buscamos ofrecer experiencias ligadas a la naturaleza, al bienestar y a la gastronomía”, añadió. Explicó que, además de los espacios para reuniones, el hotel arma actividades a medida para cada empresa. “Por ejemplo, trabajamos con una bodega y armamos una agenda personalizada: un día pueden tener una actividad vitivinícola para conocer el proceso de elaboración del vino. Otro día organizamos un paseo en barco al atardecer para que puedan disfrutar de esos instantes que son mágicos”, describió.

El lujo de la actualidad

El contacto con la naturaleza es uno de los grandes atractivos. Planes invitó a “caminar, sentir la aromaterapia de los pinos, salir de la rutina y volver a conectar con lo más simple”. Y añadió: “Creo que hoy el tiempo está concebido de otra manera. Hoy el lujo es el tiempo”.

La arquitectura y los servicios del hotel están pensados para potenciar esa experiencia. “En Carmelo, tenemos la posibilidad de ofrecer ese tipo de vivencias. El hecho de que todas nuestras salas sean abiertas, con vistas al bosque, marca la diferencia. No es como la típica sala de hotel, que suele ser cerrada. Cada vez más empresas nos eligen para sus retiros ejecutivos”, afirmó.

Para Planes, el hotel también actúa como embajador del destino. “Estamos hace muchos años y el hecho de tener el hotel hace que crezcan otros lugares en la zona, como bodegas y propuestas gastronómicas”. La ejecutiva señaló que, si bien el hotel ayudó a crear el destino, el crecimiento del entorno permite que los huéspedes extiendan su estadía. “Antes se quedaban una o dos noches; ahora, si hay más actividades, tal vez se quedan más. Eso nos permite buscar nuevos mercados. Los argentinos suelen venir el fin de semana, los brasileños se quedan al menos tres noches”, precisó.

El desafío de cara al futuro cercano, según Planes, es seguir sumando opciones para que las empresas y los visitantes de todos los mercados elijan quedarse y repetir la experiencia.