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Una popular de fútbol ya cuesta más del triple que una entrada al Colón

En coincidencia con la previsión inflacionaria del ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, los dirigentes del fútbol argentino aumentaron las entradas 25%. De este modo, el ticket más accesible cotiza ahora en $ 150, contra los $ 40 que cobra el mayor teatro del país para ver, también parado, una opera o un ballet. El costo de ver a Manu Ginóbili en los Spurs es apenas u$s 4 más caro

"No podemos comprar jugadores baratos, porque somos como el Teatro Colón: no canta cualquiera", dijo alguna vez el presidente de River Plate Antonio Vespucio Liberti. "Al Colón, al Colón", le cantaban desde las tribunas de muchos estadios de fútbol a los jugadores que deslumbraban por su exquisita calidad y destreza con la pelota.

Pero los años pasaron y el teatro más importante del país no sólo mantuvo su excelencia, sino que la acrecentó de la mano de grandes talentos como Julio Bocca, Maximiliano Guerra, Paloma Herrera, Daniel Barenboim, Marta Argerich, Astor Piazzolla, y muchos más que, además, trabajaron para llevar las altas artes a las masas y popularizarlas.

Mientras tanto, los estadios argentinos no sólo que fueron perdiendo calidad entre sus jugadores que emigran cada vez a más temprana edad sino que la violencia que los dirigentes y políticos de todos los colores dejaron y dejan crecer cada vez arruina más el espectáculo.

Pero, de todas formas, el fútbol sigue siendo el deporte más popular del país. Lo único que no puede parar, pase lo que pase, el mayor divertimento de los argentinos que haciendo caso omiso a la realidad que devuelve el deporte –denuncias de arreglos, violencia, incomodidades, etc– siguen colmando los estadios.
Pero esa diferencia que se plantea entre un espectáculo popular como el fútbol y otro elitistas como el ballet no se refleja en el valor de las entradas.
La Asociación del Fútbol Argentino pareciera que siguió de cerca la conferencia de prensa del ministro de Hacienda Alfonso Prat Gay y ajustó el valor de las populares en el mismo porcentaje que la meta de inflación para este año que planteó el gobierno nacional: 25%. Así, los hinchas que quieran ir a ver un partido de primera división a la popular deberán abonar $ 150 la entrada, cuando hasta el año pasado era de 120 pesos.

La contracara de esto es que si alguien quisiera ir al Teatro Colón a ver, por ejemplo, el Lago de los Cisnes o la Función Extraordinaria de Batriz Censi, con la misma plata podría adquirir la entrada más barata, le sobraría para comprar una pizza en casi todas las míticas pizzeria de la Avenida Corrientes.

Lo que se denomina Paraíso de Pie (la parte más alta del teatro) tiene un costo de $ 40, casi la tercera parte que la popular en la cancha de River o de Boca.

Si se lo compara con algún espectáculo deportivo, por ejemplo un partido de la NBA de los Spurs, el equipo de Manu Ginóbili, las entradas que pondrá la AFA son apenas u$s 4 más baratas que los asientos más accesible del equipo de San Antonio.

Esto no es algo nuevo, desde hace un tiempo que ir a ver un partido de fútbol es más caro que ir al Colón.

En 2014 la AFA decidió aumentar 33% el costo de las populares en la Copa Argentina y, los tickets que durante 2013 costaban $ 60 pasaron a costar $80 mientras. Ese porcentaje de aumento se traslado a las entradas del torneo local durante ese mismo año.

Comienza el 2016, el gobierno que acaba de asumir devaluó la moneda poco menos de 40% en menos de un mes en un contexto de subas de precios que se adelantaron a la devaluación y se incrementaron aún más, todo esto se tradujo en una rápida pérdida en el poder de compra de los asalariados que son de alguna manera los que todos los fines de semana "copan" las populares para alentar a sus equipos que recibieron millones de pesos en los últimos años de parte del Estado nacional y que sus dirigentes que por inoperancia, desidia, o administraciones fraudulentas, mantienen los clubes quebrados, venden a las figuras desmejorando el nivel del fútbol local, siguen haciendo cargo al hincha de todos los males y vuelven a ser más caros que ir al Colón.