Una disputa entre dos socios puede terminar con ‘El Palacio de la papa frita’, un clásico porteño

Ricardo Maidana accionista mayoritario, dueño de la marca y candidato a intendente del PRO en La Matanza acusa a Miguel Paz Ceminara minoritario y propietario del edificio de tener todo listo para que allí funcione una cadena de pizzerías, a tal punto que hoy se debe cumplir una orden de desalojo del lugar. El icónico local funciona desde 1952 y tiene tres sucursales

Una disputa entre dos socios pone en jaque a uno de los grandes clásicos de la gastronomía porteña. "El Palacio de la papa frita", ubicado en Corrientes 1612, en pleno centro de Buenos Aires, podría dejar de funcionar hoy, en caso de que finalmente se de lugar a la orden de desalojo que pesa sobre el local.
El conflicto se generó luego de que Miguel Paz Ceminara, uno de los dueños históricos del restaurante y propietario también del edificio donde funciona, decidiera alquilar el local a una conocida cadena de pizzerías, aunque no trascendió cuál.

Ricardo Maidana, socio mayoritario y titular de la marca, que ingresó a este negocio hace un año, nada quiere saber con esta posibilidad, y se aferra a la idea de continuar con la operación.

"El 11 de mayo nos comunicaron el desalojo, que se concretará mañana por hoy. Me duele esta situación, es totalmente injusta y vamos a defender este espacio", dijo Maidana.

Más allá del hecho societario en si, la mayor particularidad de esta situación es que la orden judicial es para la sociedad en su totalidad, lo que incluye al propio Ceminara, quien generó esta iniciativa en la Justicia.
Según pudo saber El Cronista, la cadena de pizzerías que habría entrado en acción le ofreció a Ceminara un contrato de alquiler mensual por $ 130.000, con lo que dejaría la operación del restaurante. La reacción de Maidana no se hizo esperar y, junto a un grupo de empleados, realizó un abrazo y movilización al lugar para preservarlo tal como está hoy, y donde funciona desde 1952.

En esta situación no se ven involucradas las otras tres sucursales que "El Palacio de la papa frita" que impuso la papa soufflé tiene en Capital Federal (en Costanera Norte, Barrio Norte y el Centro), aunque la de la avenida Corrientes es sin dudas la que se transformó en un ícono porteño. Todas son parte de la misma sociedad que el local que hoy se encuentra en conflicto.

Hasta el año pasado los dueños de esta cadena tenían en mente llevar adelante un crecimiento tanto en el plano local como el internacional, principalmente a través del sistema de franquicias, un proyecto que hasta el momento no tuvo mayor repercusión ya que estaba pensado para armar a mediano plazo.

Por otra parte, si bien siempre fue un punto de encuentro para la farándula y los políticos, durante el último año se intentó posicionar al lugar todavía más en ese segmento, de modo de darle mayor visibilidad.

Ahora, ante la disputa societaria, habrá que ver cuáles serán los pasos a seguir.

La cadena cuenta actualmente con un promedio superior a los 350.000 cubiertos anuales y se estima que su facturación ronda los $ 70 millones al año.

El de Ricardo Maidana es uno de los tantos casos en los que se conjugan la política y la gastronomía.
De raíces peronistas, el empresario fue uno de los que, desde su lugar, salió a bancar hace una década la gestión kirchnerista. Luego se transformó en concejal por el partido de La Matanza, aunque ahora sus aspiraciones van por más y se postula como intendente de ese distrito, por el PRO. Además, tiene su propia inmobiliaria en Capital Federal, bautizada con su propio nombre.

Tags relacionados