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Tras ser vendido, el Sheraton Iguazú pasó a llamarse Meliá

Tras ser vendido, el Sheraton Iguazú pasó a llamarse Meliá

El icónico hotel Sheraton Iguazú cambió de nombre. Desde hace unos días, el único hotel ubicado dentro del Parque Nacional, a pasos de las famosas Cataratas, pasó a formar parte de la cadena española Meliá. El cambio se produjo tras la venta de la propiedad, meses atrás, al empresario árabe Alí Albwardy, dueño también desde 2011 del Four Seasons porteño.

Mientras los rumores hacían pensar que Albwardy rebautizaría al hotel como Four Seasons, el empresario se inclinó por Meliá Iguazú, cadena con la que también trabaja en otros hoteles propios en el mundo, además de Hyatt. Según explicó un directivo del grupo árabe a un medio misionero, eligieron Meliá por ser una cadena de habla hispana y su fortaleza en el mercado europeo e internacional.

A través de su fondo Albwardy Investment, el empresario árabe compró el hotel en dos etapas: el 74% a fines de 2016 y el 26% restante recientemente, por poco menos de u$s 55 millones.

El hotel era operado por la cadena Starwood adquirida recientemente a nivel global por Marriott desde su apertura, en 1978; pertenecía a dos familias argentinas: el 80% a Estanislao Kocourek, un reconocido arquitecto que además lo construyó, y el 20% a Carlos Berberian, conocido por su agencia de viajes Tije.

Días atrás, Meliá Hotels International anunció que incorporó al hotel en su cartera, "el único localizado en el corazón del Parque Nacional de Iguazú, considerado como una de las Siete maravillas naturales del mundo y Patrimonio Mundial de la Unesco". La cadena destacó que además es el "único en ofrecer vistas panorámicas de la conocida Garganta del Diablo", lo que "otorga a la compañía una oportunidad única para convertirse en el referente hotelero mundial de este enclave turístico".

La cadena informó que, desde 2018, comenzará a renovar totalmente el hotel, que cuenta con 169 habitaciones (parte de ellas, con vista a las Cataratas), restaurantes, piscinas, spa, gimnasio, zonas infantiles y salas de reuniones y eventos.

En el sector aseguraron que los nuevos dueños apuntan a mejorar y modernizar la infraestructura para convertirlo en un resort de lujo.

Meliá ya tenía dos hoteles en el país: el Meliá Recoleta Plaza y el Meliá Buenos Aires. "La apertura de Meliá Iguazú en uno de los principales destinos turísticos de Sudamérica es sin duda uno de nuestros mayores éxitos de expansión internacional de este año", destacó Gabriel Escarrer, vicepresidente y CEO de Meliá.

La llegada de Albwardy a Iguazú no es azarosa. Hace seis años recorrió las Cataratas, invitado tras una misión a Dubai, Emiratos Árabes Unidos (EAU) del entonces ministro de Turismo argentino, Enrique Meyer, y de autoridades de Misiones, en la que se buscó atraer inversiones. Fuentes de la provincia que lo acompañaron aseguraron que se enamoró del lugar y, sobre todo, del hotel, y valoró su crecimiento y potencial turístico.

En Dubai, se estima que Alí Albwardy controla una fortuna de unos u$s 20.000 millones, con actividad en diversos rubros, desde petróleo, distribución y venta de alimentos, agrobusiness, construcción e ingeniería hasta propiedad de hoteles: tiene 20 que administra con tres cadenas: Four Seasons, Hyatt y Meliá.

Según fuentes provinciales, Albwardy invertiría también en villas de lujo en el predio de 600 ha. Selva Iryapu, donde se centraron las principales inversiones hoteleras en Misiones durante los últimos años.