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Razones inmobiliarias detrás del cambio de accionistas

Si bien la concesión del Casino de Tigre está vencida, la principal sala de juegos bonaerense sigue operando gracias a un juicio millonario que los socios de Trilenium le iniciaron a la provincia de Buenos Aires hace ya varios años. La demanda tiene que ver con la supuesta violación del perímetro de exclusividad del que debería gozar el casino y que le permitiría no tener competencia en un radio de 150 kilómetros. Por lo menos así se estableció en el pliego de concesión. De todos modos, la caducidad de la licencia no fue motivo de freno para que Boldt incremente su participación en Trilenium. Es que el verdadero motivo del deal se basa en el valor inmobiliario de los terrenos que hoy ocupa el Casino.