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Por el fin de las bolsas plásticas en los súper, el sector perdió uno de cada cuatro empleos

Cayó 75% la producción de esas bolsas durante el último año por efecto de la resolución del gobierno porteño que prohibió la entrega en grandes puntos de venta de la Ciudad

La medida evitó el uso de unos 300 millones de bolsas

La medida evitó el uso de unos 300 millones de bolsas

Uno de cada cuatro trabajadores de firmas dedicadas a la fabricación de bolsas plásticas perdió su empleo en el último año, a raíz de la caída del 75% de la producción de la actividad. Se trata de un efecto provocado por la resolución del gobierno porteño, que prohibió la entrega de ese tipo de bolsas en supermercados e hipermercados de la Ciudad de Buenos Aires.

Así lo denunció la Unión de Obreros y Empleados de la industria plástica (UOYEP), que advirtió que la situación afecta a unas 450 empresas fabricantes de film y bolsas plásticas y reprochó la decisión de las autoridades de la gestión de Horacio Rodríguez Larreta de rechazar cualquier posibilidad de revisar la medida.

Según las estimaciones del sindicato, desde la puesta en marcha de la resolución 341, el 1´ de enero pasado, unos 700 trabajadores de fábricas de bolsas plásticas perdieron su puesto de trabajo. Representa una reducción del 25% de empleo en ese sector. A ello se agrega, de acuerdo con el gremio, la pérdida de otros 2400 empleos indirectos. La caída de la producción en la actividad alcanzó el 75%, lo que significó una pérdida económica de $ 210 millones. "La situación es crítica porque además de los despedidos, tenemos al resto del personal del sector que sigue trabajando pero con jornada reducida o menos días por semana", aseguró a este diario Vicente Mastroccola, histórico dirigente del sindicato plástico. Y alertó: "Si este proceso no se revierte estará en peligro todo el empleo en la actividad".

Frente a ese complejo escenario, representantes del gremio, de la Cámara Argentina de la Industria Plástica (CAIP) y de Ecoplast, una ONG medioambiental, realizaron diversas gestiones ante las autoridades del Ministerio de Trabajo, que encabeza Jorga Triaca, y del Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño, para intentar revertir la medida, pero sin éxito. "Nos recibieron, pero desde el arranque los funcionarios de la Ciudad nos dejaron en claro que de la bolsita no hablamos y nos plantearon que la única solución es que se reconviertan las fábricas del sector, lo que es imposible porque están en una situación crítica", contó Mastrocola.

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Incluso los representantes del sector plástico justificaron su planteo en el impacto negativo que la medida provocó en el cuidado del medio ambiento. Según explicaron, previo a la prohibición de la entrega de la bolsas en supermercados porteños, el 85% de los hogares de la ciudad reutilizaba esas bolsas para los residuos domésticos y en parte eran destinadas a separar basura orgánica e inorgánica. "Ahora esa práctica está en retroceso", afirmaron desde Ecoplas.

Esos argumentos, sin embargo, se contraponen con los datos difundidos desde el gobierno de Rodríguez Larreta, donde aseguran que desde la puesta en marcha de la prohibición se evitó el uso de alrededor de 300 millones de bolsas plásticas. En el Ministerio de Ambiente y Espacio Público enfatizan que en el mismo período se entregaron en forma gratuita a los vecinos de la ciudad más de 800.000 bolsas reutilizables que, según sostienen, pueden lavarse y disminuyen la contaminación.