Piden relajar regulaciones para salvar el negocio de los hoteles alojamiento

El menor aumento en el poder adquisitivo, sumado a la carga impositiva y los tarifazos, pusieron a los hoteles alojamiento en situación crítica. La actividad genera 10 mil empleos en todo el país. En la Ciudad de Buenos Aires, funcionan 130 establecimientos y cerraron 50 en la última década. Para impulsar la afluencia de clientes, desde el sector piden que se permita ir en tríos o grupos

Ya nada es lo que era. La baja en el consumo golpeó a los albergues transitorios. "La afluencia de clientes cayó entre 15 y 20% en el último año, y esto, sumado a la presión impositiva, la industria de los juicios laborales y el peso de los tarifazos, nos pone en situación límite", graficó José Manuel Capello, presidente de la Federación Argentina de Alojamientos por horas (FADAPH), y secretario de la Cámara de Propietarios de Alojamientos (CAPRAL).

La entidad presentó recientemente, junto al legislador porteño Sergio Abrevaya (partido GEN), un proyecto para eliminar la restricción de cantidad de personas en las habitaciones y flexibilizar algunos requerimientos que impone a la actividad el "Código de Habilitaciones y Verificaciones", promulgado en 1978, durante la última dictadura cívico militar.

Hoy, la actividad está considerada como "tolerada" y esto implica, según la normativa vigente "que no es honorable ni reconocidamente útil". Esto conlleva, al decir de Capello, "múltiples limitaciones, como no poder publicitar nuestros servicios como cualquier otro establecimiento comercial. Es increíble que luego de 34 años de democracia, todavía nos rijamos por estas normas oscurantistas", se lamentó el empresario.

El flamante proyecto, presentado ante la Legislatura porteña, permitiría que ingresen tríos, parejas swingers o pequeños grupos a las habitaciones, dependiendo de la capacidad edilicia, y no de las regulaciones. "Es una consulta y un pedido muy frecuente de los clientes. Y busca transparentar y poner en práctica nuevos hábitos y tendencias en la sexualidad", afirmó Capello.

La iniciativa llega en un momento complicado para un sector que genera unos 2000 empleos en la Ciudad de Buenos Aires y 10.000 a lo largo del país, pero viene en caída. Según datos de la Cámara que los agrupa, en la Ciudad funcionan unos 130 hoteles alojamiento, en su mayoría de emprendimientos pymes de capitales nacionales. Pero eran 180 una década atrás. Solo en los últimos diez años, cerraron 50 hoteles. Algunos se reconvirtieron en edificios de vivienda, hoteles convencionales, oficinas o geriátricos.

Según los empresarios del rubro, la pérdida del poder adquisitivo, el aumento de las tarifas, los juicios laborales y la presión impositiva han minado la rentabilidad y puesto a la mayoría de los establecimientos "en situación de supervivencia", describió el titular de la Cámara del sector.

Aunque la caída en la actividad es generalizada, afecta más a aquellos establecimientos que apuntan a un público más popular o de clase media, frente a los establecimientos VIP que, con sus habitaciones con hidromasaje, ambientadas en el Antiguo Egipto, estaciones aeroespaciales o una selva tropical, mantienen su clientela.

"Queremos hacer punta desde la Ciudad de Buenos Aires con esta nueva normativa, para que se vayan adaptando las regulaciones en otras zonas del país", destacó Capello. El objetivo es levantar esta actividad que viene en caída.

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