Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Odilon Redon, precursor del surrealismo y un genio desconocido

El artista de origen francés fue, junto con Degas, uno de los mayores artistas de la técnica del pastel, donde se destacan sus obras con flores. Murió hace 100 años.

Es uno de los artistas más interesantes y extraños del arte occidental y uno de los precursores del surrealismo. Nacido en Burdeos, Francia, en 1840, fue bautizado Bertrand Jean, pero siempre adoptó su seudónimo de Odilon que proviene del nombre de su madre Odile. En dicha ciudad, ese terroir con los mejores viñedos, también nacieron nuestro Fernando Fader y los escultores animalistas de la familia Bonheur.
Odilon fue un niño prodigio en el dibujo y en Bordeaux vivió hasta sus 30 años cuando viajó a estudiar a Paris donde vivió por el resto de su vida.
Durante sus primeros 50 años, solo se dedicó a "los negros", no utiliza color y realiza numerosas carbonillas, litografías e ilustra muchos libros de sus amigos, como Baudelaire. Es el principal referente de la escuela simbolista que comienza con Gustave Moreau.
Sus obras reflejan un sentido onírico de lo sobrenatural y la interpretación de sus obras está llena de fantasías y de seres extraños, quizás influido por su amigo Darwin. A partir de 1890 y hasta el final de su vida en 1916 (hace cien años), aparece violentamente el color, que le permite resaltar en forma magistral sus sentimientos. Junto con Degas son los mayores artistas de la técnica del pastel, sus flores son algo maravilloso y deslumbran a nuestros artistas como Carlos Alonso que ha tenido en sus mayores trabajos influencia del maestro francés. Algunos de los mejores trabajos podemos verlos en el Museo de Orsay en París, en su quinto piso, con luz mortecina para que no afecte a los pasteles. También pintó al óleo pero no es lo más destacado de su obra; uno pequeño y bello está a la entrada de la colección permanente de nuestro Museo Nacional de Bellas Artes en el primer piso, se titula "Baño de Venus". Las últimas grandes exposiciones han sido en Madrid, en la Fundación Mapfre, en 2012 y en la Fundación Beyeler, en Basilea, en 2014.
La mayoría de sus obras se venden en Estados Unidos y las más cotizadas son sus flores al pastel que fluctúan entre u$s 500.000 y u$s 4 millones, son un 25% de sus trabajos. Los óleos son menos y sus valores máximos han sido de u$s 1,7 millones. Sus litografías son muy buscadas, una carpeta con diez de ellas sobre las tentaciones de San Antonio fueron pagadas u$s 1,5 millones y otra impresión bien surreal de 55 por 40 centímetros alcanzó u$s 1 millón.
En la ultima década, su cotización fue estable y no ha sufrido variaciones, pero hace mucho que no aparece una gran obra. Uno de los movimientos que goza de mayor difusión en la actualidad es el surrealismo y los remates con obras de Magritte, Delvaux, Dalí y Max Ernst han sido los más visitados en la última semana en Londres.