"Los productores pueden reclamar, pero en términos de sector se sigue creciendo"

Gustavo Portis tiene 49 años, está casado y tiene un hijo. Ingeniero Agrónomo, tiene un MBA por la Universidad de Belgrano. Con más de 25 años en BASF, desde el año pasado, es el director de la división de Agro de la empresa química para la Argentina, Uruguay,Paraguay y Bolivia. Por Julieta Camandone.

Con más de 25 años de trayectoria dentro de Basf, Gustavo Portis llegó el año pasado a la dirección del negocio de Agro para la región Latinoamérica Sudeste, que incluye a la Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia.
Si bien la región es ideal para desarrollarse en la rama agrícola de la gigante química, la Argentina en particular le presenta a la empresa hoy más de un escollo.

¿Cómo logran funcionar en medio de la restricción a las importaciones?
No estamos sufriendo inconvenientes en particular. Nos hemos adaptado a los cambios en las formas de operación que se dieron desde 2011, y básicamente, adaptamos los tiempos. Estamos en más de 140 países y cada uno tiene sus formas de actuar. Por eso, somos una empresa flexible. En el caso de los productos para el agro, importamos más del 90%.

¿Cómo hicieron la adaptación y cómo logran los permisos del Gobierno?
Tenemos una balanza comercial como grupo. Tenemos cuatro plantas productivas en el país y, compramos el año pasado la firma (de tecnología agrícola) Becker Underwood. El balance comercial de Basf es más que el sector meramente agrícola.

¿Cómo están en las ventas en el país?
Llevamos cinco años de crecimiento en las ventas. En América latina, en el sector agro crecimos el año pasado 26%. Es el sector de mayor desarrollo en la región, y va a seguir creciendo. La Argentina es uno de los jugadores más importantes en este sentido.

Pero los productores dicen que no les va tan bien...
Los productores pueden estar reclamando lo que creen justo en función de su rentabilidad. Pero en términos de sector, se sigue creciendo. Hoy estamos hablando de la segunda mejor cosecha de la historia de la Argentina. Tendrá que acomodarse la cadena para que la economía se distribuya, pero como sector, es competitivo.

¿Proyectan que se va a mantener la expansión de las ventas el próximo año?
El sector va a seguir creciendo. Tenemos la expectativa, clima mediante, de que la campaña 2013-14 sea superior en cuanto a inversión. No me cabe duda de que el agricultor argentino es uno de los que con mayor velocidad adapta tecnologías y tiene un modelo de inversión para poder llegar a una mayor productividad. Y la demanda por los alimentos tracciona la necesidad de producir.

¿Qué les preocupa de la macroeconomía?
No hablamos de preocupaciones, porque a pesar de que estamos en una desaceleración del crecimiento, vemos a largo plazo y estamos escribiendo el plan de 2025. Nos adaptamos a las situaciones a nivel global. Hace cuatro años yo estaba en Europa cuando se desató la crisis, y nos adaptamos. Es un beneficio actuar en varios países y con diversidad de productos.

¿Cómo manejan la imposibilidad de girar divisas?
Tenemos una compensación interna porque tenemos varios negocios y con eso buscamos tener un equilibrio económico favorable, porque no estamos girando divisas.

¿Qué consecuencia tiene para la empresa el control sobre el tipo de cambio?
No creo que la cuestión sea el tipo de cambio. Creo que hay hay unos y otros modelos económicos.

China acaba de aprobar el ingreso de una nueva soja transgénica que van a sembrar en el país: ¿cree que podrán recuperar la inversión por ventas?
La semilla Cultivance proviene de un evento transgénico y fue aprobada en la Argentina en marzo pasado. China y Europa son los dos sectores importantes de consumo y esperamos que Europa la apruebe en los próximos meses. Estimamos que en 2015 deberíamos estar con las primeras semillas en la Argentina y la región. Pero tiene que haber una legislación de semillas que defienda no solamente al sector productivo sino también a las empresas que invierten en Investigación y Desarrollo. Hay una ley en discusión en el Senado que debería estar saliendo a la luz, espero en los próximos meses, para darle un marco legal al manejo de la semilla, algo que hoy prácticamente no existe.

¿La opinión pública terminará de aceptar alguna vez a los agroquímicos?
Creo que es una discusión que se va a dar y habrá que brindar cada vez más canales de conocimiento para que no tengamos el impacto negativo de la desinformación, que podría colocar al sector en un lugar equivocado.

¿Quién va a liderar la discusión en el país?
No sé si alguien la va a liderar. Nosotros seguimos con la posición clara de que es una tecnología que no hace daño mientras se la use de forma adecuada a la hora de aplicar los productos y manejar los posibles residuos, como son los envases.

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