Los artistas contemporáneos también se cotizan en millones

Cada vez más pintores disfrutan del éxito en actividad y con obras que se subastan a valores cercanos a u$s 40 millones. En la lista figuran Gerhard Richter; Andreas Gursky; Jeff Koons y Jasper Johns

Pocos son los artistas que disfrutan del éxito y el reconocimiento en vida. Actualmente, son muchos más que en el pasado; en nuestro país fueron Raúl Soldi, Antonio Berni, Cesáreo Bernaldo de Quirós y Vicente Forte los que tuvieron mayores alegrías en su vida.


Nunca sospechamos que artistas activos tuvieran valores astronómicos, como ha ocurrido con Lucien Freud. Hoy lo disfrutan los alemanes Gerhard Richter y Andreas Gursky y los estadounidenses Jeff Koons y Jasper Johns.


Richter (81) vive en Colonia, Alemania, y sus muestras en los grandes museos son permanentes. Antes de la crisis de septiembre de 2008, ya se habían vendido cinco obras suyas en más de u$s 10 millones, y en los últimos cinco años, sólo en subastas, 25 obras más han superado esa increíble valorización. Hace unas semanas, una fotográfica e hiperrealista vista de la Plaza del Duomo de Milán, que se había vendido en u$s 3,7 millones hace 15 años, multiplicó por 10 su precio, vendiéndose en u$s 37,1 millones. También realiza muchas pinturas abstractas, y el 50% de sus pinturas récord son de dicha escuela.


Una obra de 100 por 120 cm. de su autoría hoy se cotiza en un promedio de u$s 3 millones. El 50% de sus compradores son alemanes y se lo considera el Picasso del Siglo XXI. Sus precios han aumentado un 157% en la última década.


En tanto, el fotógrafo alemán Andreas Gursky (58) es el más cotizado de la historia y sus gigantescas fotografías de 150 por 200 cm., de las cuales realiza seis copias, se pagan entre u$s 1 millón y u$s 4 millones, Ya hubo 20 fotografías suyas que superaron el millón en ventas públicas y en la subasta de hace un mes se vendieron cinco obras suyas en casi u$s 9 millones.


Los ambientes con muchos personajes son su tema preferido, ya sean los supermercados como las bolsas de valores, o bien una serie sobre el río Rin, que tiene una estética que recuerda a Mark Rothko; y las de personajes las asociación, a Jackson Pollock. Ya estamos acostumbrados a que los críticos de arte se permitan estas asociaciones. En la década, su obra se valorizó un 45%; parece poco, pero el mercado de fotografía es muy volátil aún.


El colmo del kitsch es el estadounidense Jeff Koons (58). Sin duda, es inteligente, mediático y conoce muy bien el negocio del arte. Comenzó como agente de bolsa en Wall Street y hoy gana mucho más que comisiones de venta de bonos con sus esculturas realizadas en acero inoxidable, con colores brillantes y bien artificiales, como las bolas de los árboles de Navidad, las que se cotizan más; se hacen aproximadamente cinco copias de cada una de sus obras, que han sido expuestas en los lugares más prestigiosos del mundo, como el Metropolitan de Nueva York o en Versalles.


Una de sus obras, Tulipanes, de 5 x 4 x 2 metros, que el artista asegura que le llevó diez años pensarla y ejecutarla, se vendió en noviembre pasado en u$s 33,6 millones. A los tres estuvo en el Hotel Whynn, de Las Vegas, y ya se pedían u$s 50 millones. Por otra, una pelota gigante como un paquete de regalo, de 3 x 3 x 3 metros, se pagaron u$s 25,4 millones. Además de un taller con un mínimo de 30 ayudantes, Koons tiene atrás al dueño de Christies, que apuesta a su creatividad frondosa. Trabajó también con máquinas aspiradoras, con juguetes inflables, con utensilios de cocina, figuras de la Pantera Rosa o de su mujer, la porno star Cicciolina, en toda clase de posturas e incluso con él. Nada de lo temporal le es ajeno.


El otro estadounidense de precios multimillonarios en Jasper Johns (83), famoso desde los 60 por sus series de Banderas; luego continuó con números, con las letras del alfabeto y también con mapas de Estados Unidos. Unos tres años atrás, hubo una muestra de pinturas en grises, blanco y negro en el Metropolitan de Nueva York. Por una de sus pequeñas banderas de 45 x 68 cm., se pagó u$s 28 millones. Han sido cinco las obras que superaron los u$s 10 millones en subastas públicas, pero deben ser muchas más las vendidas por su galerista Gagosian. Hace 25 años, una bandera pintada por él valía u$s 1 millón; hoy seguramente se cotiza a 30 veces más.


En nuestro país son pocos los artistas que han vendido sus trabajos en u$s 50.000. Los más cotizados contemporáneos son Guillermo Roux, Nicolás García Uriburu, Rómulo Macció y Juan Lascano. Sin dudas que con estos valores sus obras son y serán una gran inversión.