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Licitan el Centro de Exposiciones para sumar presencia en el turismo corporativo

El 28 de abril se abrirán los sobres y el grupo ganador operará desde junio. Deberá pagar un canon de $ 15 millones anuales y el plazo de explotación privada será de 15 años

Se espera que a partir de mitad de año el CEC esté adjudicado y operativo

Se espera que a partir de mitad de año el CEC esté adjudicado y operativo

Después de haber transitado algunas dilaciones en su etapa de construcción, el Centro de Convenciones y Exposiciones de la Ciudad de Buenos Aires (CEC) está listo para ser concesionado para ser explotado durante 15 años. El gobierno porteño acaba sumar tiempo para las compañías que intentan quedarse con el uso de este predio y postergó la licitación hasta el 28 de abril (iba a ser el próximo viernes). La licitación está abierta a nivel local e internacional, con pliegos que se adquieren por $20.000.

Si bien no trascendieron los nombres de los interesados en la concesión, en el sector recuerdan que en la audiencia pública que se realizó el año pasado por esta obra, apoyaron el proyecto algunas de las principales organizaciones del rubro como la Buenos Aires Convention & Visitors Bureau (que reúne 50 empresas del sector); la Asociación Argentina de Organizadores y Proveedores de Exposiciones y Congresos (AOCA), y el Predio Ferial de Buenos Aires La Rural. En ese momento, todos coincidieron en que un uso eficiente y sustentable del Centro aumentaría el potencial del turismo corporativo para toda la Ciudad.

En el caso de la nueva prórroga tiene varios argumentos.

A la complejidad en la firma de un contrato por el uso de un bien del Estado de estas características, se le suma que dos oferentes (grandes operadores del sector) que competirán por la concesión habían elevado el pedido de más tiempo para llegar a cumplir con los requerimientos oficiales y la adecuación requerida en los pliegos.

Las razones se deben a que el que gane la licitación debe tener un plan de inversiones para las terminaciones del edificio que todavía no están hechas. Otra razón es que ante la construcción del Paseo del Bajo, con la nueva conexión de la Autopista Illia -que pasará por detrás del predio y tendrá un acceso a éste-, habrá un plus en el proyecto y hace conveniente avanzar con las etapas de obras en forma paralela.

Con estos nuevos plazos, el gobierno porteño espera ahora que a partir de mitad de año el CEC esté no solo adjudicado sino operativo. De hecho, ya se están cerrando negociaciones con operadores para realizar exposiciones en el predio a partir de julio. El interés de las autoridades de la Ciudad de Buenos Aires está dado en querer aprovechar su uso, ya que según el pliego, el concesionario deberá ceder al uso público el Centro por 45 días (que incluyen el armado y desarme del evento) sin cargo. Por el uso el resto de los días, el canon que pagará quien se adjudique la concesión será de $ 15 millones anuales con una actualización escalonada en línea con el crecimiento del negocio.

Se trata del predio del ex Centro Municipal de Exposiciones delimitado por el Parque Thays y la Plaza República Federativa de Brasil, junto a la Facultad de Derecho de la UBA. La obra costó casi $ 500 millones con el objetivo de que allí se organizarán convenciones, eventos y exposiciones y tendrá una capacidad para más de 5000 personas.

Estará conectado con la facultad y los parques de alrededor y hasta allí llegará la línea H, según se estableció el concurso que definió el proyecto final. Las salas del nuevo centro se ubican bajo un techo-jardín, considerado por la Ciudad como un "espacio verde".

Si bien hubo acuerdo para encarar la construcción, la obra tuvo muchas observaciones cuando el gobierno porteño señaló que sería concesionada inmediatamente luego de terminarse. Los cuestionamientos que se hicieron desde algunas ONG como el "Observatorio del Derecho a la Ciudad" consistieron básicamente en que por lo general, en este tipo de obras se recurre a un privado para que realice la inversión para la construcción y se autoriza la explotación exclusiva de la obra terminada a esa misma firma para que recupere la inversión y obtenga una renta. En este caso, sucedió al revés. Fue construido por la Ciudad y se entregará a un privado que, en principio no correrá riesgos, argumentan los detractores.

En el gobierno, el argumento de tomar esta decisión es que el Estado no tiene el "expertise" para gestionar un emprendimiento de estas características, por tratarse de un negocio de escala internacional muy específico. Su rol, indican, será el de supervisar la concesión, con la que esperan recuperar la inversión en alrededor de 12 años.

Además, desde un punto de vista más amplio, la visión oficial indica que los congresos atraen a un turista de lujo que gasta cuatro veces lo que un turista convencional, con lo que se dará un derrame en toda la economía porteña.

Según la ley, el CEC se concesionará por 15 años. El grupo adjudicatario se hace responsable de la terminación, el mantenimiento y el equipamiento, basado en un plan de inversiones que cubra las particularidades de construcción de alta tecnología prevista.