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Las obras de arte también se ‘exhiben’ en los vinos más caros del mundo

Figuran en las etiquetas de botellas de las grandes bodegas internacionales que llegan a costar casi u$s 80.000. Braque; Picasso; Moore; Warhol; Bacon; Dalí y Miró, son algunos de los artistas elegidos

Una de las mejores inversiones de la última década son los vinos finos. Las grandes bodegas tienen lista de espera para sus producciones y el mercado se ha multiplicado por tres en los últimos 10 años. Sothey’s es la líder en ventas en subasta y el año pasado recaudó u$s 74 millones en las 27 subastas que realizó. Es el Pinot Noire de Romanée-Conti el más cotizado. Se produce en un viñedo de menos de 2 hectáreas en Borgoña. Son aproximadamente 6000 botellas las que se envasan anualmente y hay lista de espera para comprar cada botella en u$s 2000 y disfrutar del liviano brebaje. Alguna añada se ha pagado u$s 57.000 la botella y su precio promedio es de u$s 13.000.
Fue el Baron Philippe de Rothschild el primero que unió el arte con el vino con su fabuloso Château Mouton Rothschild que lleva una pintura en su etiqueta, y los artistas elegidos han sido entre otros Braque, Picasso, Moore, Warhol, Bacon, Dalí, Miró, Tapies y el mejicano Tamayo. Una Jeroboam (3 litros), equivalente a 4 botellas de 1945, ha sido pagada u$s 312.000, es decir u$s 78.000 por cada 750 ml del maravilloso tinto.
En nuestro país, el pionero fue Nicolás Catena, quien ilustró sus botellas con una tinta del mendocino Carlos Alonso. Y también la Bodega Navarro Correas con una botella similar titulada Colección Privada, con pinturas de Soldi y Noé, entre otros. Ahora, la Bodega Rutini presenta un gran vino con una caja de arte realizada por el cinético Julio Le Parc y pronto estará a la venta en 500 dólares.
El año pasado se vendió en Nueva York, y con 700 ofertantes, la bodega de un coleccionista con 20.000 botellas que luego de tres días de puja recaudó u$s 22 millones, algo nunca visto. Los más cotizados del mundo son Romanée-Conti, Lafite, Pétrus y Mouton Rothschild. Ellos solos representan un 40% de las ventas en subastas. De los Champagnes son el Krug, Don Perignon y también el Moët & Chandon.
Los asiáticos compran el 58% de lo ofrecido y de los más caros; los norteamericanos representan el 28% del mercado. Como hace una década Hong Kong dejó de aplicar impuestos a la importación de vinos se subastan allí el 34% del volumen del mercado, aproximadamente u$s 45 millones en 20 noches de ventas.
El mercado creció 22% el último año y on-line se compra el 18% de lo ofrecido. La venta unitaria más grande del año fue una barrica (225 litros) de Château Palmer de Medoc en u$s 395.000, que equivale a u$s 1300 por botella. Y un lote con 10 botellas de Château Mouton Rothschild (1945) logró u$s 343.000. En ambos casos fueron asiáticos los compradores.
Hace siete años alguien pagó u$s 233.000 por una botella de 1869 de Château Lafite. No sabemos que pasó o si la abrieron. Son los vinos de Bordeaux los preferidos de los consumidores de elite y representan más de la mitad de las ventas. Luego vienen los que tienen origen en Borgoña con un precio promedio de 1000 dólares. Los de Burdeos valen promedio u$s 400 y los españoles 360 dólares.
En el caso de los vinos argentinos, se han superado en calidad de forma maravillosa en las últimas dos décadas. El 25% se exporta (u$s 800 millones) y el 75% es consumo interno. Trapiche es un grupo de bodegas con 120 años que es una de las cinco empresas de vinos más grandes del mundo y conquista aproximadamente 120 premios internacionales todos los años.
La Bodega Rutini se destaca por su calidad y una de sus botellas, Felipe Rutini, fue vendida en u$s 8000 y el precio promedio de sus añadas en los últimos 35 años es de u$s 360. Mi preferido es el de 1996, algo que hay que disfrutar alguna vez en la vida. Nicolás Catena, con su bodega cosecha los mayores puntajes de los expertos en el mundo. Una de sus últimas genialidades logró 100 puntos. Su fabuloso Estiba Reservada se ha vendido en u$s 7000 y su precio promedio es de 500 dólares.
El vino argentino es del primer mundo y aunque no tengamos viñedos milenarios, hoy podemos tomar maravillosos caldos en menos de 50 dólares. Acordarse siempre que el vino es un complemento de la comida.

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Comentarios2
Jorge Balbi
Jorge Balbi 03/02/2017 12:17:38

Lo dijo Einsten : hay dos cosas que no tienen limite, el infinito y la estupidez humana.-

Jorge Balbi
Jorge Balbi 03/02/2017 12:15:59

Lo dijo Einsten : hay dos cosas que no tienen limite, el infinito y la estupidez humana.-