Las discográficas relanzan joyas del rock nacional y le alargan la vida a los vinilos

Sony Music Argentina puso a la venta 15 discos de artistas como Pescado Rabioso, Charly García y Soda Stereo con el objetivo de pisar fuerte en este mercado, que a nivel mundial mueve cerca de u$s 300 millones

Fueron muchos los que intentaron dar por muerto a los vinilos, pero este formato musical resiste y comienza a ganar cada vez más terreno.

En mercados como Estados Unidos y varios países de Europa jamás vieron el final de su historia de cerca, pero en la Argentina hasta hace unos cinco años tras la aparición del CD el mercado entró en un tobogán que no parecía tener fin.

Casi de un día para el otro, y sin argumentos demasiado concisos más que la predilección de algunos músicos por este formato, la situación cambió y hoy el vinilo vive en la Argentina un resurgimiento.

Sony Music Argentina tomó nota de esto y decidió subirse a esta tendencia y cumplir el sueño de varios melómanos. Acaba de lanzar una primera edición de 15 discos clave de la historia del rock nacional (22.000 unidades en total, entre los que aparecen Artaud, de Pescado Rabioso; Canción Animal, de Soda Stereo; Tango, de Charly García y Pedro Aznar; y Superficies de Placer, de Virus; entre otros), dándole a este mercado un espaldarazo clave.

"En 2013, cuando se cumplieron 40 años del lanzamiento de Artaud, pensamos en lanzar una edición aniversario en vinilo, pero no nos dieron los tiempos de producción. La idea, de todos modos, nos sirvió para luego embarcarnos en esto", sostuvo a El Cronista Damián Amato, presidente de Sony Music Argentina.
Ya para septiembre hay prevista una segunda tanda de ediciones, en la que aparecerán, entre varios otros, obras de Gustavo Cerati, uno de los artistas que mayor demanda tiene actualmente entre los fanáticos de los vinilos.
Mientras en la Argentina se habla de un renacer de esta industria, en otras partes del mundo el negocio nunca se detuvo, a tal punto que los artistas lanzan sus nuevos discos en forma paralela en CD y vinilo.

Se estima que en todo el mundo la venta de música genera cerca de u$s 15.000 millones, y que el segmento de los vinilos aporta apenas un 2% de ese total, es decir unos 300 millones de dólares. Es cierto que este número no es representativo, pero el dato clave es que las ventas de este formato crecieron casi 55% durante el año pasado.

En la Argentina el paso es muchísimo más lento y todo se hace a pulmón. Producir localmente hoy es inviable se trata de una industria muy costosa, aunque hubo algún intento tanto de discográficas como de empresarios independientes que no tuvieron demasiado recorrido.

La única variante hoy entonces es importar los discos, una tarea compleja para muchos, pero peor aún para una discográfica, que casi no tiene caudal exportador que compense la balanza comercial.

En el caso de Sony Music Argentina los vinilos se traen de República Checa, uno de los países con mejor producción de estos productos. En cambio, el arte es made in Argentina. "Se copiaron hasta los errores de ortografía que tenían los originales", sostuvo Amato. Los master utilizados fueron los mismos con los que se grabaron los originales en vinilo, lo que hace perdurar la calidad y el gusto especial del sonido original.

Aquí, ya son varios los artistas que insisten con publicar sus trabajos nuevos en vinilos a la par del CD, pero por el momento no es una opción viable. Hay casos, sí, de músicos que editaron algunos lanzamientos en este formato recientemente, pero se trató más de algo testimonial que no tuvo peso comercial.

La estrategia de Sony también apunta a atacar los precios excesivos que hoy se piden por estos discos.

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