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La primera operación inmobiliaria con dinero del blanqueo se hizo en Capital

Es la única transacción que se conoció hasta ahora. Entidades de martilleros aseguran que muy de a poco se suman otras. Reclaman cambios en el sistema para que aumenten.

La primera operación inmobiliaria con dinero del blanqueo se hizo en Capital

Muy lentamente, comienzan a realizarse las primeras operaciones inmobiliarias realizadas con dinero proveniente del blanqueo de capitales. La primera transacción conocida se realizó en la Ciudad de Buenos Aires y la llevó adelante Covello Propiedades. El capital provino de una cuenta en Nueva York y la operación demoró solo una semana en concretarse. 

En el sector aseguran que hay comentarios sobre otras operaciones en curso, pero que se cuentan con los dedos de una mano. No son optimistas con el impacto que tendrá el régimen en el mercado inmobiliario por algunos detalles en la reglamentación.

Alejandra Covello, la titular de la inmobiliaria que realizó la primera operación con dinero proveniente del blanqueo de capitales aseguró a El Cronista que el proceso fue sencillo. Relató que su cliente tenía el dinero en Nueva York y le llevó 5 días el proceso. “Antes de 2008, cuando todavía se podía ingresar dinero a la Argentina, este tipo de operaciones demoraban 72 horas, así que no es muy distinto el plazo al de aquellas épocas”, dijo Covello. 

“La compradora tenía el dinero en una cuenta en el exterior no declarada. Una vez que realizó el blanqueo, a las 24 horas tenía el dinero en su cuenta en Buenos Aires. Organizamos la escritura y en ese momento se realizo la transferencia a la cuenta de la vendedora y en menos de 24 horas ya estaba acreditado”, explicó. 

La propiedad adquirida fue un departamento en Capital Federal, en las calles Demaría y Fray Justo Santa María y Oro, de alta categoría con destino residencial. Costó u$s 450.000, según senaló Covello, quien agregó que el vendedor retiró el dinero en efectivo y no tuvo tampoco inconvenientes para hacerlo.

Aunque esta operación se realizó exitosamente y con normalidad, todavía hay cautela entre los inversores para decidirse a copiarla.

Mario Gómez, del Colegio de Martilleros y Corredores Inmobiliarios porteno (Cucicba), comentó que supo de algunas operaciones que se hicieron con dinero del blanqueo. “Se compraron propiedades usadas, del mercado residencial y de montos de envergadura”, dijo. Pero advirtió que los responsables de las operaciones prefirieron que no se conozcan.

En cambio, Alejandro Bennazar, presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina, aseguró que entre los miembros de la entidad no se comentó que se hayan cerrado ventas mediante el blanqueo y en la misma línea, Armando Pepe, de la Corporación de Rematadores y Corredores Inmobiliarios, dijo que no tenía conocimiento entre los socios ni en el SOM (el Sistema de Ofertas Múltiples de propiedades) de que se hayan realizado.

Todos coinciden en que, de sumarse más operaciones, seguramente se verán más adelante. Como periódicamente se reglamentan diferentes aspectos del régimen, muchos inversores prefieren esperar condiciones más favorables.

Hasta ahora, el mayor atractivo para comprar un inmueble consiste en que se puede utilizar el dinero blanqueado sin la obligación de dejarlo inmovilizado por seis meses en la cuenta, como en otros casos. Esto se da cuando se invierte en bienes registrables, por lo que se exige un boleto de compra-venta con posesión efectiva del inmueble. Pero a la vez, el requisito de invertir en bienes registrables deja afuera uno de los segmentos que más se esperaba que podía recibir dinero del blanqueo que eran los departamentos “en pozo”, es decir, desde antes que comience la construcción del edificio. Como esas inversiones no tienen boleto que los respalde (son fideicomisos), quedan afuera del beneficio.