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La mayor siembra de maíz y trigo impulsó el consumo de fertilizantes el año pasado

El uso de agroquímicos creció 46% producto de la mayor área sembrada y a pesar de las condiciones climáticas desfavorables, según destaca un informe sectorial

Más allá de los eventos climáticos, se incrementa la demanda de insumos para el campo

Más allá de los eventos climáticos, se incrementa la demanda de insumos para el campo

A pesar de las condiciones climáticas desfavorables, con inundaciones de por medio que afectaron gran parte de la zona núcleo agrícola, el consumo de fertilizantes en la Argentina creció fuerte durante el 2016.

Concluido el año, los resultados reflejaron que el aumento terminó siendo del 46%, respecto a lo consumido durante 2015. El mayor consumo estuvo impulsado principalmente por una mayor área de implantación de cereales a nivel general, como por ejemplo de maíz y trigo, y también por el aumento de las gramíneas en la superficie de siembra, que generaron los incrementos más sustanciales en el segundo y tercer cuatrimestre.

El informe realizado por la Asociación Civil Fertilizar, entidad compuesta por más de 25 compañías dedicadas a la comercialización de agroquímicos, destaca que durante el año anterior, el primero desde la quita de retenciones a los productos agrícolas (reducción en el caso de la soja) y del fin del cepo cambiario, se consumieron fertilizantes en el país por un total de 3,6 millones de toneladas, contra las 2,4 millones de toneladas que se habían demandado en el 2015.

Según destacó el informe, la rotación de cultivos y la ampliación de áreas de implantación de cereales fueron un impulso para que durante el año pasado se incrementara el uso de insumos para mejorar la calidad de los cultivos. "Durante el segundo cuatrimestre del año pasado los cereales de invierno, tanto trigo como cebada, crecieron cerca de un 12% de su área sembrada a nivel nacional, y en busca de mejorar la calidad se realizó un ajuste de dosis que hizo que el consumo de fertilizantes de ese período fuera un 56% mayor que el del mismo período del año anterior", especificó el informe.

Algo similar ocurrió en el tercer cuatrimestre donde el consumo aumentó un 44% respecto al mismo periodo del año anterior, gracias a que el maíz fue el motor principal. "A pesar de las condiciones climáticas desfavorables, la recomposición de dosis por hectárea hizo que los volúmenes de consumo de fertilizante aumentaran en forma contundente, generando mejores expectativas en los rendimientos y la calidad de los cereales", destacaron.

Los datos para la campaña 2015-2016 muestran que la mayor demanda de estos insumos recayó en los fertilizantes nitrogenados, principalmente para cultivos como maíz y trigo, seguido por la familia de los fosforados, destinados principalmente para la soja. La campaña 2016-2017 proyectaba una cosecha récord producto de las política de incentivo para la comercialización de granos, pero los eventos climáticos de las últimas semanas pusieron en duda la ecuación.

Según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), se habría pasado de 124,9 millones de toneladas estimadas para la campaña (total de granos), a 119,7 millones de toneladas. En el caso del maíz, se produjo la mayor siembra en los últimos 10 años, con 5,8 millones de hectáreas implantadas (un 18,3% más que el período anterior), las cuales cerca de un millón de hectáreas habrían sido afectadas. En el caso del trigo, se prevé una campaña de 15 millones de toneladas, con un área sembrada de 4,6 millones de hectáreas, que representan un 18% más que la campaña anterior. En total, la BCR proyectó una caída de producción de 5,2 millones de toneladas, por las fuertes lluvias.