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"La inflación afecta mucho al sector de la construcción"

A los 42 años, Santiago Tarasido es la tercera generación que preside Criba. Es Ingeniero Civil graduado en la Universidad Católica Argentina, con un posgrado en Dirección de Empresas Constructoras en el IAE Business School, y un Master en Business Administration en la Universidad del CEMA. Trabaja en un nuevo modelo de gestión en esta firma que, asegura, mantiene el espíritu de una empresa familiar

A pesar de que el sector de la Construcción está fuertemente golpeado en cuanto a actividad y empleo, las perspectivas de Santiago Tarasido son de una mejora hacia fin de año. El ejecutivo festeja que atacar la inflación sea una prioridad para este gobierno porque "afecta mucho al sector", que el año pasado registró un 30% de aumento en los costos. Entre sus proyectos actuales hay una torre de lujo y un hotel en Uruguay, y la torre más alta de Sudamérica que está en plena obra en Puerto Madero.

–¿Cómo define el momento por el que atraviesa la construcción?
–Como todos, estamos en un momento de transición y reacomodamiento de variables. En el comienzo del año, el foco estuvo puesto en liberarse del problema con los holdouts, en acomodar las tarifas. Ahora se están discutiendo las paritarias y aparentemente se están cerrando acuerdos por seis meses, pensando en la inflación. Pero la expectativa es que la inflación se irá reduciendo hacia fin de año. En Criba, hay proyectos grandes en el segundo semestre.

–¿Qué impacto tienen en su sector los cambios económicos que se dieron con el Gobierno?
–Para el sector hay muchas buenas señales. Queremos un país con más apertura al mundo y resolver el tema de la deuda, por ejemplo, y no mágicamente sino como realmente se hizo, es un paso que había que dar para que las oportunidades aparezcan. Ya se ve que comienzan las posibilidades de que lleguen nuevas inversiones. De hecho, se ven compras de tierras, incluso de inversores extranjeros.

–¿De qué forma ven a la Argentina esos inversores?
–Le dan la importancia que tiene que tener. La Argentina tiene que liderar la economía de Sudamérica. Estuvimos rezagados frente a nuestros vecinos, frente a países como Paraguay. Hace unos años parecía que era mas interesante invertir en Asunción que en Buenos Aires.

–¿La inflación es un problema central?
–Afecta mucho a nuestro sector. La verdad es que nos ha costado trabajar estos últimos años. Vemos muy bien que sea una prioridad para el Gobierno encontrar una solución.

–¿Cuál sería el primer impacto ante la estabilización?
–La posibilidad en serio de que florezcan los créditos hipotecarios. Es grande el déficit habitacional, y hay potencial.

–¿Es positivo el nuevo sistema de Unidades de Vivienda?
–Es una gran idea pero no funciona con los niveles de inflación que hay hasta ahora. Tuvimos un 2015 con aumento de costos del sector de 30% y en enero y febrero 6%. El tipo de cambio también afecta a los insumos importados. Pero en las obras de viviendas, casi el 50% corresponde a costo de mano de obra.

–¿El fin de las DJAI trajo alivio en la construcción?
–En realidad, las dificultades para importar insumos se están solucionando de a poco. Se eliminaron las DJAI pero hay licencias no automáticas. Todavía falta resolverlo por completo. Es un tema central porque hay insumos que hay que importar si o si, porque acá no se fabrican, como grupos electrógenos de potencia, enfriadoras, elevadores de alta velocidad.

–¿Afectan a la empresa los problemas en el empleo que se registran en el sector?
–Nosotros tenemos buena continuidad de trabajo. No hubo retracción de actividad ni de personal. Hay 300.000 metros cuadrados de obra en construcción actualmente.

–¿Ante el nuevo escenario, hubo cambios en la gestión?
En Criba estamos en proceso de revisión del modelo de gestión. Uno de nuestros ejes de trabajo es la innovación. Cambiamos algunos procesos. En la estructura, promocionamos e incorporamos gente clave, los equipos de las obras son más profesionales. También trabajamos en construcción sustentable (Normas Leed, reciclaje de residuos en la obra). Ponemos un foco importante en la seguridad.

–Usted es la tercera generación al frente de Criba. ¿Se conserva algo del modelo de empresa familiar?
Sigue conservándose el espíritu por las relaciones que queremos generar. Armamos muy buenas relaciones de largo plazo, tanto con los clientes, como con los desarrolladores y los estudios de arquitectura. Es un trabajo multidisiplinario. Hoy empleamos a 1.500 personas.

–¿Cuáles son los principales proyectos en los que trabaja actualmente?
–Estamos muy enfocados en obra privada innovadora dentro de un sector que es muy tradicional. Creemos que la construcción no es un commodity. Ponemos "ingeniería de valor" para hacer mas eficiente un proyecto, lo hacemos más rentable, en plazo mas corto, buscando rendimientos. Ahora trabajamos en la torre más alta de Sudamérica, con 250 metros de altura, en Puerto Madero. Se trata de la Torre Alvear, en el Dique 2. Ya superamos la mitad de la altura. Falta alrededor de dos años para terminar.

–¿Y en el exterior?
–Estamos con dos proyectos importantes en Uruguay, porque me interesa reencausar la idea de salir de Buenos Aires. Uno de los proyectos es en Punta del Este diseñado por Carlos Ott: La Art Tower, cerca del Conrad. El otro es en Montevideo, con el Howard Johnson. Consiste en la remodelación de la ex Hostería del Lago, cerca del aeropuerto de Carrasco. Uruguay es un mercado interesante porque es muy diferente a la Argentina. Por ejemplo, los aportes patronales los hace el cliente.

–¿Cuál es la última obra terminada que se haya destacado?
–Fue emblemático el edificio de la Casa de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Allí contratamos al estudio de Norman Foster para el proyecto. Fue todo un desafío porque primero la licitación fue para el Banco Ciudad. Se presentaron 17 ofertas y un jurado internacional dio puntajes. En esto momento también estamos con el Centro de Exposiciones de la Ciudad, que está muy avanzado.