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"La falta de competencia genera que los precios aéreos estén artificialmente altos"

Ignacio Giral es fundador y Co-CEO de la española Atrápalo. Actualmente es responsable de la división de viajes de la empresa, que incluye desde operaciones y acuerdos comerciales, a nuevos proyectos y desarrollo estratégico. 

Atrápalo, la plataforma de venta de pasajes, hospedajes y salidas, nació en España en el año 2000 y rápidamente se convirtió en unos de los sitios más exitosos de su país. Pero hoy son sus filiales en América Latina las que crecen más rápidamente y ya representan casi la mitad de su facturación. Con operaciones en Argentina, Chile, Colombia, Perú, Panamá, Costa Rica, Guatemala y México, la empresa busca convertirse en la segunda agencia de viajes más grande de la región, detrás de Despegar.

"El peso de Latinoamérica no para de crecer en nuestro negocio. Y dentro de la región, Argentina es el país que más crece", destacó Ignacio Giral, fundador y co-CEO de Atrápalo, de paso por Buenos Aires en una de las dos visitas anuales que realiza para estar en contacto con los equipos de trabajo en América Latina. "Colombia es el principal mercado, pero la Argentina está creciendo muy rápido y creo que pronto será el primero", anticipó

–¿A qué atribuyen este crecimiento rápido en la Argentina?
–Hay muchos factores. En general, en la región el crecimiento mayoritario viene por el traspaso del offline al online. Es un proceso que se da en todo el mundo. En Europa y Estados Unidos ya está mucho más evolucionado y es mucho mayor el porcentaje del comercio online frente a la agencia física. Y aquí está ocurriendo y por eso los próximos cinco o seis años va a seguir creciendo mucho porque ese traspaso se sigue dando, independientemente de que el sector de viajes crezca o no. A veces crece más y a veces menos, pero el traspaso es imparable.

–¿Cómo impacta la caída del consumo local en el negocio del turismo?
–Cualquier problema con el consumo nos impacta directamente, pero no se ha notado tanto. Es una industria muy particular por ser en dólares y por las cuotas. A veces es un poco anticíclica. Además, el traspaso de online a offline es continuo.

–¿Cómo se compara la evolución de ese traspaso entre Europa y América Latina?
–Hay claramente una brecha todavía. En Europa, la compra online en vuelos ya está cercana al 80% de los billetes. Y en Latinoamérica está muy por debajo del 50%, con lo cual nos quedan unos años de incorporación de más gente a la compra online. También era muy diferente el uso de los móviles, pero está convergiendo muy rápido. Más de la mitad de nuestro tráfico es con dispositivos móviles pero hay países en la región donde el porcentaje de ventas con móviles es mayor que en Europa, ya que hay más gente que que no tiene en su casa un buen ordenador con una buena conexión.

–¿Al momento de comprar también hay diferencias?
–La mayor diferencia que vemos en la Argentina respecto a España es la importancia que tiene el tema de las cuotas sin interés a la hora de contratar servicios. Debido a la alta inflación que hay todavía en el país y a la necesidad de mucha gente de crédito para poder viajar y consumir. Con una inflación alta en pesos, las cuotas suponen un ahorro muy importante que no pasa tanto en otros países, donde son más por la necesidad de financiar.

–¿Cómo evalúan la llegada de las empresas low-cost?
–El desarrollo de las low-cost aquí está muy por detrás de lo que es Europa. Está arrancando en Colombia y muy fuerte en México y Brasil. Pero todavía se percibe una menor competencia aérea en algunos mercados y eso hace que los precios no hayan bajado, sobre todo en vuelos domésticos. Lo que debería pasar si hubiera una competencia más alta.

–¿Hay expectativa de que eso pase acá?
–Es lógico, porque está pasando en todo el mundo. Pero depende del Gobierno. Para nosotros cuánto más barato sea viajar, mejor. Más gente se incorpora al mercado y más productos podemos vender. Cuando la gente se acostumbra a viajar, se puede vender hoteles y actividades en destino. La falta de competencia en el mercado aéreo genera que los precios estén artificialmente altos.

–¿Qué cambios incorporaron en la forma de comprar online?
–La gente es cada vez más exigente con la velocidad en sus búsquedas. En cuanto al tiempo que le dedica a esperar. Esto es algo que hemos tenido que mejorar mucho. Y los metabuscadores se han convertido en muchos países en una herramienta importante en la comparación de precios y nos tuvimos que adaptar a estos cambios. La verdad es que la forma de comprar un billete de avión o un hotel no ha cambiado mucho. La gente hoy en día reserva hoteles y restaurantes muy basada en las opiniones. Es un factor muy importante. Y tener filtrados en vuelos que permitan rápidamente encontrar lo que buscas.

En la Argentina, con números positivos

Con sede en Barcelona, Atrápalo es una plataforma online dedicada a la venta de ofertas de ocio: desde entradas a recitales, hoteles, viajes, cruceros, restaurantes y alquiler de autos. Cuenta con más de ocho millones de usuarios y cerró el 2016 con una facturación cercana a u$s 370 millones.

En la Argentina, donde la mayor parte de sus ventas corresponden a pasajes aéreos, durante los tres primeros meses del año, creció más del 39% en facturación, que fue la media del mercado. En transacciones, estuvo por encima del 37%.

"Viendo lo que está pasando con el consumo, vivimos en una burbuja. El cambio sigue siendo favorable y también el consumidor argentino prioriza viajar más que antes", destacó Alejandro Valls, marketing director en Atrapalo Argentina. Según el ejecutivo, la financiación se mantiene estable con opciones de 12 o 15 cuotas sin interés.