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"La devaluación sinceró los costos de la industria"

Se pueden ver en un costado de aeroparque o poblando el semi vacío aeropuerto de Carrasco en verano. Ofrecen algo que la mayoría de los que viajan en avión odian, que es la disponibilidad. Los tiempos de espera se reducen al máximo y, en el caso de los argentinos y su vocación por hacer fila, no hay que hacer ninguna para subir. Miguel Livi es el presidente de Royal Class, una de las pocas empresas de alquiler de aviones para ejecutivos que hay en el país y asegura que sus clientes buscan "la disponibilidad y la confidencialidad".

El hombre que pasó de CEO a dueño de la compañía asegura que el cambio de gobierno generó una demanda inusitada en diciembre y la devaluación sinceró sus costos.

–¿Es muy diferente el negocio en la Argentina respecto a los países más desarrollados?
–No es diferente alquilar un avión en la Argentina que en Estados Unidos. La diferencia son las escalas. Aunque en 2007 había 46 jets ejecutivos y hoy hay 150 aviones a turbina operando en el país, seguimos siendo un mercado chico. En los Estados Unidos, que es un mercado mucho más maduro, hay más de 10.000 de estos aviones operando.

–¿Es algo prohibitivo?
–No diría que es prohibitivo. Es algo más caro que volar en un avión de línea regular. Para tener una idea, un viaje a Punta del Este en un avión para ocho personas tiene un costo de u$s 5.000 (N. del R.: algo menos de $ 10.000 por pasajero al tipo de cambio de ayer contra $ 4.000 que cuesta en una compañía de línea).

–¿Qué busca alguien que contrata sus servicios?
–Primero la disponibilidad. El avión se ajusta a su agenda y no su agenda a su avión. Esto es una herramienta de trabajo para los ejecutivos. Un ejemplo de esto es que desde que llama hasta que el avión tenga todo listo para salir, a cualquier hora del día, no pasan más de 45 minutos. Lo otro que buscan es confidencialidad, no ante las autoridades porque cumplen con todos los controles, sino desde el punto de vista estratégico. El empresario usa nuestros servicios cuando está trabajando.

–¿Notaron cambios con la llegada de Macri al Gobierno?
–Notamos un diciembre muy activo. Más allá de la cuestión estacional de la fiestas fue más intenso. También un creciente interés de empresarios del exterior. Había una sensación de cambio de clima y lo que pudimos monitorear fue un incremento en los pedidos de vuelos de parte de nuestros brokers en el exterior de empresarios que venían a visitar diferentes lugares del país. Esta es una actividad que va de la mano de la actividad económica general, y fue muy llamativo ver el cambio. Un año atrás salimos a ver a nuestros brokers y nos explicaban que no estaban viajando a la región esperando las elecciones.

–¿Esto se mantuvo durante el último mes?
–En abril cayó un poco la demanda, pero es algo común ya que estacionalmente es uno de los meses más bajos del año.

–¿La salida del cepo y la devaluación mejoraron las condiciones de su empresa?
–La devaluación sinceró los costos en una industria que tiene la mayoría de los costos en dólares, como por ejemplo el combustible. Esto, más lo del cepo, nos permitió pagar en tiempo y forma a nuestros proveedores del exterior.

–¿Se modificó el modelo de trabajo en aeroparque?
– Las reglas de la nueva administración de Aeroparque nos genera una mayor tranquilidad para trabajar

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Comentarios1
demian baus
demian baus 17/05/2016 09:26:57

La industria argentina en líneas generales, por falta de inversiones y por compartir mercado con un pais de producción de fuerte económia de escala. No pudo ganar en eficiencia productiva, ni en productividad. Este es el desafío