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La caída del poder adquisitivo ya afecta las ventas de vino

La caída del poder adquisitivo ya afecta las ventas de vino

La fuerte caída del poder adquisitivo también afecta al consumo interno de vino. En los primeros cuatro meses del año, las ventas de las bodegas dentro del país cayeron un 6%, contra igual lapso de 2015, a 2,9 millones de hectolitros, según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) difundidos ayer.


En abril, la caída interanual de los despachos fue del 4,35%, a 803.922 hectolitros, menor a la baja de los meses previos, lo que evitó que la disminución acumulada fuera mayor. Pero este primer cuatrimestre contrasta con los resultados del año pasado, cuando el consumo de vino creció un 3,4% en el país. Y las perspectivas no son alentadoras, al menos en el corto plazo.


"En promedio, el consumo de bebidas cayó un 7% en el cuatrimestre, la cerveza un 8%. Hay una caída fuerte en el consumo sobre todo de los sectores socioeconómicos bajos, según estudios que relevan ventas en supermercados", comentó Sergio Villanueva, gerente de la Unión Vitivinícola Argentina (UVA). "Las bebidas fueron más afectadas que los alimentos, la gente dejó de tomar bebidas en general, por una fuerte caída del poder adquisitivo, por precios nuevos con salarios viejos y ahora también por el fuerte alza de las tarifas de los servicios", agregó Villanueva.


El vino, al no ser un producto de consumo imprescindible, también comenzó a retroceder, a pesar de que, según el sector, las bodegas no trasladaron todos los aumentos de los costos al precio de los productos. "Hay una recesión, no puede trasladarse el fuerte alza de los costos, porque sino se pierde aún más volumen. La mayoría de las bodegas trataron de no hacerlo, pero aunque sea gradualmente deberán ajustar los precios. Se está liberando el vino nuevo y los valores son más altos", aclaró.


Según datos del INV, el consumo en tetra-brik cayó un 11,3% en el cuatrimestre, frente al mismo periodo de 2015, y aún aporta el 44,6% de las ventas totales al mercado interno. Las damajuanas, que vienen en retroceso desde hace ya al menos dos décadas, retrocedieron un 13,5%, pero sólo aportan el 3,6% del total.


En tanto, los vinos en botella, que representan el 51,5% del consumo, también cayeron de enero a abril, pero sólo un 0,5%. El único envase que creció fuerte, desde una base muy pequeña, es el bag in box, ya que más bodegas continúan lanzando productos en este formato, que consta de una caja con una bolsa de vacío en su interior (de 3 o 5 litros), que evita que el vino se oxide, ideal para tomar por copa: creció 195%, pero sólo aporta el 0,2%.


"Hay una situación recesiva y las bebidas no son de primera necesidad, por eso son más castigadas. Pero preocupa la caída en el sector socioeconómico bajo y medio bajo, donde el consumo en general se redujo un 13%. Aún es positivo en los segmentos altos y medio altos, aunque tampoco crece mucho. Hasta que no se equiparen los precios con los salarios, algo que esperamos suceda en el segundo semestre, seguirá la caída", dijo Villanueva.


Según el gerente de UVA, los costos para el sector también se encarecieron con creces. "Hay menor poder adquisitivo, tarifas muy altas, costos en alza que afectan mucho a la industria, hay que ver si se comen a la devaluación. Como la producción de este año fue baja tampoco esperábamos crecer mucho, pero sí se proyectaba un mejor inicio del año. Igual la gente dice que está peor que un año atrás y a la vez asegura tiene esperanza", comentó.

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