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Inflación y suba de costos por una cosecha escasa hicieron caer el consumo de vino

La caída del poder adquisitivo complica a las bodegas, que tuvieron que ajustar precios. Discuten con el Gobierno una baja de aranceles a insumos importados

Inflación y suba de costos por una cosecha escasa hicieron caer el consumo de vino

Las bodegas están celebrando la semana del Malbec en un contexto preocupante, de fuerte caída del consumo interno y de las exportaciones. El dato no es menor, si se tiene en cuenta que cerraron 2016 con bajas de 8,3% en el consumo interno y de 2,9% en ventas al exterior, con la salvedad de que los envíos fraccionados lograron crecer 5,3%, según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).

El primer bimestre no mostró señales de mejora con despachos para consumo interno cayendo 13,7% frente a 2016, que no había sido bueno, a 1,15 millones de hectolitros (hl). Los vinos en botella cayeron incluso más, un 19%, mientras que en tetra-brik lo hicieron 9,9%.

Las exportaciones tampoco muestran signos de fortaleza. Las ventas de vinos fraccionados se redujeron 4,8%, y a granel cayeron 34,1%. En el caso de los fraccionados, si bien la caída es leve, preocupa la fuerte baja en febrero, de 21,5%.

"Es una crónica de una cuestión anunciada. La cosecha de 2016 fue la más baja en 56 años; la de este año es un poco mejor pero sigue siendo baja. Por eso, subió el precio de la uva y de los vinos; y ese alza se sumó a la inflación general en los costos, desde las tarifas y los salarios hasta los insumos. En un contexto de pérdida de poder adquisitivo, las ventas fueron muy afectadas porque no es un producto de necesidad. Y no sólo los sectores sociales más bajos restringieron su compra, sino también la clase media", comentó Sergio Villanueva, gerente de la Unión Vitivinícola (UVA).

En tanto, Juan Carlos Pina, gerente de Bodegas de Argentina, explicó que "al vino lo afecta mucho la inflación porque el 65% de costo de producción de un 1 kg de uva es mano de obra. Y de cada caja de vino, el 60% o 70% del costo son insumos secos, que aumentan como la inflación. A esto se suma una cosecha muy baja en 2016 y otra un poco mejor, pero también baja, este año".

Según un informe de Scantech en el que relevó el canal autoservicios, el precio al público del vinos de mesa (como el tetra-brik) subió 98% el año pasado, con respecto a 2015. Los vinos finos lo hicieron un 65%. "Son precios altos en momentos de bolsillos flacos, y en la decisión de compra el precio pesa más del 80%", dijo Villanueva. "Hay mucha preocupación, porque cuando perdés 9% de ventas en el mercado interno (al que se destina el 75% de la producción) hay 10.000 hectáreas de viñedos que sobran. Si la tendencia se mantiene, en dos años perderíamos 20.000 ha., de las 200.000 que hay en la Argentina", precisó Villanueva. Con respecto a las exportaciones, la ecuación de mayores costos con un tipo de cambio más estable no ayuda.

"El año pasado creció la exportación de vino en botella, pero el atraso cambiario con el fuerte alza de costo local no ayuda. Y el dólar atrasado no parece ser temporario, sino estructural. A las bodegas les cuesta atender los volúmenes en segmentos más competitivos", agregó. "Hasta 2011, exportábamos a un promedio de u$s 22 FOB la caja; ahora a u$s 35/ u$s 36 FOB. Éramos competitivos en toda la pirámide, pero se dejaron de exportar los más económicos porque no daba la ecuación. Se mejoró el precio, pero se perdió mucho volumen, porque el mercado de volumen está por debajo de los u$s 35", comentó Pina. Para mejorar la competitividad, la diputada nacional por Mendoza, Susana Balbo, también enóloga, dueña de una bodega, trabaja junto a la industria para presentar un proyecto al secretario de Comercio, Miguel Braun.

"La industria tiene necesidad de importar insumos que no se producen en el país en igual calidad, pero tienen altos aranceles y eso afecta mucho a los costos. En 15 días, con representantes del sector nos vamos a reunir con Braun para ver si podemos llegar a un acuerdo global para bajar aranceles y mejorar la competitividad", aseveró. Como ejemplo, explicó que los corchos aglomerados tienen un arancel de 35%, y la madera de roble, un 14%. "Estamos analizando todos los costos y los aranceles para proponer ese acuerdo", explicó Balbo. Y también busca una posible baja del impuesto de combustibles, ya que el costo logístico pesa mucho al enviar contenedores hasta el puerto porteño.

Con este complicado escenario de fondo, el lunes pasado comenzó ‘La Semana del Malbec’, hasta el domingo con propuestas como degustaciones a cielo abierto, descuentos, o la tradicional ‘Noche de las Vinotecas’ hasta el cierre del sábado desde las 14, en el que se esperan más de 2000 personas en el Centro de Convenciones Arturo Frondizi, de Vicente López.

Ese evento marcará el lanzamiento oficial, a nivel mundial, de los festejos por la cepa insignia argentina, el Malbec.