Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Hong Kong, una millonaria fiesta para las grandes casas de subastas

La ciudad se consolida como una de las cinco capitales del mercado de arte. En sólo cuatro días, Sotheby’s realizó ventas por más de u$s 400 millones, en tanto las obras vinculadas a Oriente ven subir sus precios

Semana de arte y subastas en Hong Kong con impresionante resultado si se tiene en cuenta que pinturas, esculturas, tintas, joyas, cerámicas y vinos cambiaron de mano en pocas horas.
Es que la ciudad de Asia se consolida como una de las cinco capitales del mercado de arte y todo lo oriental ve subir sus precios en forma geométrica.
Ya se preveía la venta de una vasija de cerámica en precio enorme, debido a que la casa de ventas hizo un catálogo de 60 páginas sólo para promocionarla. Su tamaño es de sólo 23 centímetros pero alcanzó los u$s 29,5 millones. Y si bien Ginebra es la capital de la venta de joyas, los chinos quieren competirle. La semana pasada se vendió un diamante rosa, el más caro en la historia de Asia y la joya más cara del mundo, al alcanzar los u$s 71,2 millones. Se trata del Pink Star fue descubierto en Sudáfrica en 1999 y, cuatro años después, fue considerada por su tamaño la piedra de diamante rosa más grande del mundo. Al ser expuesta en Washington, luego del facetado y pulido, su peso quedó en 59,60 kilates, el doble del más grande conocido.
Una empresa puso a la venta en 2013 el diamante, con una garantía de u$s 60 millones. En esa subasta, lo compró Isaac Wolf, un joyero norteamericano, en u$s 83 millones, pero nunca logró juntar el dinero para pagarlo, así que Sotheby’s, que había garantizado la venta, debió darle al dueño los u$s 60 millones y ahora, cuatro años después, lo vendió con casi un 20% de ganancia. El comprador es el más famoso joyero de Hong Kong, quien ahora pondrá su nombre al diamante.
Generalmente, las grandes ventas de pinturas en Oriente son de artistas chinos que tienen enormes cotizaciones. Más de 10 autores cotizan por arriba de u$s 5 millones. No es normal que salga a la venta arte de Occidente en las subastas asiáticas, pero Sotheby’s quiso innovar y logró obtener cerca de u$s 5 millones por un Basquiat, y otros u$s 12,69 millones por un Mao de Andy Warhol.
Cuando en 1972 Richard Nixon comenzó la apertura con China, hacía ocho años que Warhol había abandonado la pintura. Su marchand lo instaba a retratar a alguien famoso y había pensado en Albert Einstein, pero al año siguiente Andy vuelve a la pintura y elige a Mao como su personaje. Ese mismo año pinta 28 retratos de Mao y siguió haciendo durante su vida una gran cantidad; se estima que hay cerca de 300 y sólo en subastas se han vendido un centenar.
El mayor precio de un Mao de Warhol fue de u$s 47,5 millones, pagados hace dos años por una pintura que había costado, nueve años antes, u$s 17,3 millones. La que se vendió en Hong Kong resultó una mala inversión para su propietario, quien la pagó u$s 12,57 millones hace tres años, y ahora recibirá un 12% menos.
Los últimos dos años no han sido buenos en la cotización y venta de pinturas de Warhol, pero su obra es hoy un ícono del arte moderno y son protegidas por su mayor propietario, la familia Mugrabi, la cual se estima que tiene más de 1000 obras del artista.
También Hong Kong se consolida como el mejor mercado para la venta de vinos fuera de serie: en la subasta de la semana pasada se recaudaron u$s 12 millones y esperamos que en la próxima hayan algunos malbec que hasta ahora no estuvieron.