Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
U$D
/
MERVAL

"Hay un problema de competitividad que no es sólo un tema cambiario"

Ignacio Noel es el presidente de Sociedad Comercial del Plata. Ingresó a la compañía en 2004 como director independiente y desde 2010 reemplazó a Santiago Soldati como presidente del directorio. Su familia fue la fundadora de la marca de dulces y mermeladas que lleva su apellido

Son nuevos tiempos para Sociedad Comercial del Plata. La empresa fundada por la familia Soldati que cayó en convocatoria de acreedores a fines de los ‘90 y reestructuró su deuda en 2013, apuesta a nuevos negocios que van desde la construcción hasta el entretenimiento y de las telecomunicaciones a la energía. La empresa hoy cuenta con más de 7400 accionistas, la más difundida del mercado de capitales local.

A partir de la cancelación de su deuda mediante la entrega de acciones, Sociedad Comercial del Plata compró la empresa de telecomunicaciones Metrotel, aumentó su participación del 19% al 30% en Compañía General de Combustible, adquirió el 55% de la firma de materiales de construcción Cerro Negro e invirtió en un nuevo parque –Aquafun– en su Parque de la Costa. "En estos casi tres años, hemos podido focalizarnos en los activos de la compañía y no tanto en los pasivos como en la etapa concursal", destacó Ignacio Noel, actual presidente de la compañía. El ejecutivo ingresó en 2004 como director independiente y finalmente en 2010 reemplazó a Santiago Soldati como presidente del directorio.

"Hubo un contexto macroeconómico y jurídico para los negocios con incertidumbre, como el que se atravesó hasta fines de 2015, que nos permitió crecer y comprar activos que quizás en otro contexto de mayor valor de la Argentina no hubiese sido posible. Supimos aprovecharlo y ahora estamos bien posicionados", señaló el directivo.

–¿Cómo evalúa la situación económica?
–A diferencia de los pronósticos del gobierno, que han enfatizado un cambio en el segundo semestre, creo que recién vamos a ver cambios importantes en la actividad económica a partir de 2017. Todos los proyectos llevan un tiempo de implementación, una etapa de trabajo silencioso que no se ve.

–¿Es sólo una cuestión de tiempo o falta algo más?
–Las condiciones están. Es muy importante haber regularizado la situación de los holdouts y la liberación del cepo cambiario. Ahora estamos consiguiendo financiación, cuando hasta fines del año pasado no lo podíamos obtener. Un proveedor de maquinaria de Europa nos está dando financiación a cuatro años; no es mucho pero era inexistente hasta fines del año pasado.
También es cierto que todavía estamos muy retrasados en la rapidez de la implementación. La Argentina en materia aduanera está en siglo XIX.

–¿No hubo una flexibilización en ese tema?
–Pueden haber cambiado los responsables políticos en distintos organismos, pero cualquier persona que quiere hacer algo, desde abrir un kiosco hasta una nueva fábrica, se enfrenta a una maraña de cuestiones burocráticas que lamentablemente también aumentaron mucho en los últimos 12 años. Una máquina extranjera instalada en la Argentina cuesta el doble que en Europa o los Estados Unidos y en muchos casos después vendemos en el mismo mercado.

–¿Ve una solución a este tema en el corto plazo?
–Los funcionarios tienen claro que hay un problema de competitividad que no solamente tenía como raíz la cuestión cambiaria. Un dólar que estaba totalmente desconectado de la realidad es una primera fuente de no competitividad. Pero la realidad es que hay otros costos –impositivos, aduaneros, burocráticos– y eso va a llevar tiempo desarmarlo.

–¿En qué sector esperan una reactivación más rápida?
–Energía; al ser la Argentina importadora. Ahí el único problema fueron los precios internacionales. En el caso de Internet, la demanda de fibra óptica crece exponencialmente. El que quedaría por reactivar es materiales de construcción, que en este primer semestre está muy caído respecto del año pasado porque el gobierno aplicó una política antiinflacionaria con tasas de interés muy altas y una política fiscal que prácticamente frenó la inversión pública. Tenemos confianza de que en los próximos años va a ser un sector con mucho crecimiento.

–¿En qué etapa está la venta del Casino de Tigre?
–Se vendió al grupo de Hipódromo de Palermo, donde un 50% lo tiene De Achával y una parte del otro 50% Cristóbal López. Tenemos aproximadamente seis meses más de plazo para cerrar esa operación. Está sujeto a un tema menor del concurso de acreedores, una cuestión judicial.