Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

"Exportar deja hoy más del doble de rentabilidad que vender al mercado interno"

La devaluación hizo más competitivas a las exportaciones, pero la inflación poco a poco reduce ese beneficio, asegura Leonardo Spadone, presidente de Bodegas San Huberto. Por la inflación, hay menos consumo de vino este año.

Las ventas de vino caen en lo que va del año, por la fuerte inflación alentada por la devaluación. Pero las exportaciones son ahora más rentables. Leonardo Spadone, presidente de Bodegas San Huberto, que elabora vinos de $ 50 a $ 230 en La Rioja y Mendoza, asegura que hace tiempo que las ventas en el mercado no caían de este modo, pero igual es optimista de cara al futuro.

"Nosotros estamos en los primeros tres meses un 5% abajo en volumen que en 2015 en general.

En 2015 las ventas habían crecido un 28%. La línea joven se cayó un 10%, es preocupante, creemos que tiene que ver con lo que sucede en la economía, la devaluación y el aumento de tarifas. El vino es un rubro que cuando hay crisis la gente deja de lado; cae un poco pero después se recupera. Los segmentos de mayor precio crecen en general desde hace tiempo; Nina lo hizo un 10% en el trimestre. Los vinos de más de $ 100 crecen , pero hay mucha más competencia que en los vinos de media gama. El consumo en general está estable hace años, o crece un poco. En 2001y 2002 desapareció el vino muy barato porque no era rentable. Se dejaron de hacer algunos productos. Entre 2000 y 2011 crecimos mucho y encontramos nuestro lugar; apuntamos a alta gama, que es más rentable para seguir creciendo", dice Spadone.

–¿Cómo está la rentabilidad?
–El más sufrido es el productor, viene complicado porque los grandes operadores hacen negocio, porque sobra uva. Pero este año hubo daños climáticos y se perdió uva, así que los que no sufrieron tantos daños se beneficiaron con los precios. Las uvas buenas se vendieron al doble que en 2015. Hubo 25% menos de producción en La Rioja y Mendoza por diferentes causas climáticas. Las bodegas vienen perdiendo rentabilidad en exportaciones, pero también en el mercado interno, porque no pueden trasladar a precio los mayores costos. El negocio es muy competitivo, hay muchas bodegas, menor rentabilidad y tal vez menor volumen.

–¿Sirvió la devaluación para exportar o la inflación ya redujo el beneficio?
–Cuando se devaluó en enero de 2014 hubo después mayor inflación y hacia septiembre los costos ya se habían comido a la devaluación. En diciembre se devaluó un 40%; así rinde más exportar, pero si no se frena la inflación en un año estaremos igual. Retomar los negocios que se dejaron de hacer es difícil. Hoy la exportación tiene más del doble de rentabilidad que la venta al mercado interno. Pero con la inflación ya se va a ir perdiendo. El mercado interno es muy competitivo, no hay negocio para todos. Nosotros no vivimos de este negocio, pero nos apasiona. Cuando empezamos, en 1999, pensábamos que en 10 años lográbamos el equilibrio, pero en 2011 nos mató la inflación. Hace dos años decidimos ir hacia los vinos más caros. La línea joven aporta 70% de las ventas, en 2012 era el 85%.

–¿Expectativas para este año?
–Ojalá podamos crecer; 2015 fue un año complicado, por el cambio de gobierno. Esperábamos de 2016 un buen año, pero no arrancó bien. Si cerramos similar a 2015 estamos chochos. El tema es si no se recupera y cae más. Hacía tiempo que no caían las ventas como en el primer trimestre. La apuesta es crecer afuera, hay muchos países donde no estamos, como Brasil; vendemos 100.000 cajas, hay mucho por crecer.

–¿Qué opinión tiene de las medidas del Gobierno?
–Creo que el Gobierno buscará sostener el tipo de cambio para que acompañe a la inflación. Quitaron el 5% de retenciones al vino, pero no el reintegro 6%, que sigue vigente. Las bodegas grandes están haciendo un buen negocio y pueden compensar mejor la pérdida en el mercado interno. Si exportáramos el 50% no tendríamos que asistir financieramente a la bodega, porque se compensaría la pérdida en el mercado local.

–¿Qué medidas considera necesarias?
–Bajar la inflación, porque se perdió rentabilidad. Y también los impuestos; la industria tiene muchos activos, hay una valuación muy grande y se pagan impuestos cuando no se gana dinero. Es importante mantener la tasa de cambio competitiva, controlar la inflación y tener crédito para poder comprar máquinas importadas, se invierte mucho en bodega. Las tasas están altísimas.

–¿Qué expectativas tiene?
–Partiendo de la base de que hay algo distinto me parece que está bien. La Argentina necesita ser un país diferente. Tenemos expectativas, hay que ver si se transforman en realidad.