Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

"Esperamos para este año una recuperación del mercado automotriz"

Agustín Pedroni es desde 2015 presidente de Bridgestone Argentina, a la que había ingresado 20 años antes como cadete. Trabajó en las áreas de ventas y desarrollo comercial y en 2007 se trasladó a Nashville, Estados Unidos, para asumir la gerencia de Marketing regional. En 2010 regresó al país como director comercial. Licenciado en Administración por la UCA con posgrado en Desarrollo Directivo, está casado y tiene una hija

En una era de cambios laborales y productivos vertiginosos, hoy son casi una rareza los CEOs que llegan a ese puesto tras haber empezado como cadetes en la misma compañía. Con 40 años, y 20 de trayectoria en Bridgestone, Agustín Pedroni es uno de ellos. Y conoce como pocos el mercado de la producción de neumáticos, tras haber pasado la mitad de su vida trabajando en esta firma emblemática del rubro.

Con 102 años de presencia en Argentina y planta productiva en Llavallol desde 1931 bajo la marca Firestone, la firma fue adquirida en 1988 por el gigante japonés Bridgestone, que le otorgó la impronta de eficiencia y calidad niponas. Con más de 1.500 empleados, 305 puntos de venta independientes y 19 centros VTS para camiones, hoy es una de las líderes del mercado de reposición de neumáticos y crece sostenidamente en exportaciones.

Tras un 2016 en el que la producción automotriz (y consecuentemente el sector autopartista) cayó casi un 10%, Pedroni se manifestó "moderadamente optimista" respecto de "una recuperación que debería darse este año, para volver a los niveles de 2015, siempre que Brasil traccione y acompañe". Por lo pronto, la compañía mantiene vigente su plan de invertir $ 2.800 millones en el país de aquí al 2020, para mejoras productivas y expandir las exportaciones. Sobre estas perspectivas, y de su visión del mercado en general, conversó con El Cronista.

–¿Cómo afectó a la producción de neumáticos la caída de la industria automotriz el año pasado?
–Para contestar esto tenemos que analizar los distintos mercados. Si bien las ventas a las terminales cayeron en general en la misma proporción que la producción de autos (casi 10%), el mercado de reposición, que es el más importante para nuestra compañía, cayó menos, alrededor de un 3%, y las exportaciones crecieron un 17%. En el caso particular de nuestra empresa, mantuvimos los niveles de venta en el mercado interno, y nuestras exportaciones crecieron un 40%, especialmente a Estados Unidos que es nuestro principal mercado.

–¿Cree que el sector se va a recuperar durante 2017?
–Somos moderadamente optimistas. Argentina tiene una capacidad instalada para producir un millón de vehículos por año. En 2016 se produjeron 500.000, pero para este año esperamos una recuperación de 3 o 4% en el volumen de producción. La clave es que haya una recuperación en Brasil. Nosotros apostamos a eso.

–¿Qué inversiones tienen previstas?
–Continuamos con nuestro plan de invertir $ 2800 millones de aquí a 2020 para mejorar la productividad y con foco en las exportaciones. Acompañando la especialización local en autos de gama media y pick ups, decidimos enfocarnos en ese segmento. Queremos ampliar la producción de una línea de neumáticos amigables con el ambiente, que ofrecen menos resistencia al rodamiento, lo que reduce el consumo de combustible. Para esto, además de maquinarias, tenemos prevista la incorporación de 250 personas en los próximos tres años.

–En la Argentina se desechan entre 5 y 7 millones de neumáticos por año. ¿Qué se está haciendo desde la industria para reducir este impacto ambiental?
–Desde hace varios años, junto a la Cámara del Neumático y el INTI, estamos trabajando en la recuperación y transformación de neumáticos. Instalamos un centro de acopio en el Ceamse y allí la empresa Regomax tritura el material y lo convierte en polvillo para canchas de fútbol y asfalto. A partir de la creación del Ministerio de Ambiente, llevamos la propuesta de crear más centros como éste a lo largo del país, y también estamos convocando a otras industrias, como la cementera, que pueden utilizar los neumáticos como combustible. Todas estas prácticas son fundamentales, así como la extensión de la vída útil a partir del recapado de neumáticos -sobre todo de camiones-que hacemos bajo nuestra marca Bandag. Este procedimiento permite reutilizar los neumáticos hasta tres veces.

–¿Cómo ve la macroeconomía, los recientes cambios en el equipo económico y la posibilidad de una devaluación mejoran la competitividad de su empresa?
–Ante todo, la competitividad no sólo sirve para exportar, sino para producir más y mejor en el mercado interno también. Y además, no se basa en medidas externas coyunturales como una devaluación, sino en mejoras tecnológicas, capacitación e inversión constante. En los102 años que lleva Bridgestone en la Argentina, hubo desde peso devaluado, sobrevaluado hasta todo tipo de crisis. Si seguimos acá es porque nos propusimos ser competitivos más allá de la coyuntura.

–¿Pero qué medidas debería tomar el Gobierno para reactivar la producción?
–Más que una devaluación, lo que se necesita son mejoras en infraestructura, puertos y caminos. El objetivo en este caso debe estar puesto en bajar los costos logísticos, que hoy son muy elevados.