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Empresas sin igualdad de género: pocas mujeres y sueldos menores

Un estudio global relevó la pelea de sexos en las grandes compañías. En el escalón más bajo, la composición es 49% mujeres y 51% hombres. Pero en niveles más altos, la presencia femenina se reduce hasta 20% para cargos ejecutivos

Empresas sin igualdad de género: pocas mujeres y sueldos menores

Ninguna empresa, en los papeles, tiene un plan deliberado para pagarle menos a las mujeres que a los hombres. Pero en los hechos, es así. Tampoco hay grandes diferencias entre la cantidad de hombres y mujeres que ingresan a las compañías. Aunque con el tiempo, el ascenso en la pirámide organizacional parece estar diseñado a la medida de ellos.

¿Qué pasa en el medio? Con el título "Cuando las mujeres progresan", la consultora global Mercer acaba de presentar un estudio que indaga en profundidad sobre el espacio que ocupan las mujeres en la carrera laboral.

Fue realizado entre 583 grandes firmas de varios países –incluida la Argentina– que abarcan a unos 3,2 millones de empleados, de los cuales 1,3 millones son mujeres.

En la Argentina, los números son poco alentadores. Por ejemplo, en el sector de bancos ingresan con el cargo de analistas un 50% de hombres y un 50% de mujeres, que ya de entrada ganan un 11% que sus colegas varones. Luego, en el escalafón de gerentes, la proporción es 75% hombres y 25% mujeres, con una diferencia salarial de 4%.

Finalmente, sólo el 14% de ellas llegan a los cargos directivos, donde su salario es nada menos que 33% más bajo que el de sus colegas. Con distintos porcentajes –pero con las mujeres siempre en desventaja–, la situación se repite en la industria farmacéutica, empresas de consumo, energía (donde sólo 3% son directoras mujeres) y retail.

"Las mujeres en carrera dentro de una empresa se van 1,3 veces más que los hombres. Pero no sólo porque le pagan poco. Están teniendo hijos más tarde, a los 37 o 38 años, cuando quizás ya son gerentes y en ese momento es primordial el cuidado de sus hijos. ¿Qué está haciendo la empresa por esa persona?", se preguntó Ana María Weisz, directora de Mercer Retiro y líder de la iniciativa Women@Mercer para Latinoamérica.

Para la especialista, las empresas no deben ver el tema sólo como una cuestión de justicia. Sino también como una cuestión de conveniencia. "El talento es cada vez más escaso y la composición demográfica profesional de América Latina cambió mucho. Van a necesitar atraer a esas mujeres", señaló.

A nivel global, el relevamiento mostró que en el escalón más bajo de las organizaciones (support staff) la composición es de un 49% mujeres y un 51% hombres. A medida que se asciende, la presencia femenina se reduce: 38% en el caso de profesionales; 33% para managers; 26% en senior managers; y, finalmente 20% en el nivel de executives.

Entre las conclusiones del estudio, se destaca que las cifras actuales de contratación, promoción y retención dentro de las compañías son insuficientes para crear una igualdad de género en las próximas décadas y, además, que las empresas fallan en generar un ‘pipeline’ (flujo del talento) femenino.

"Se puede ver la foto o la película. La foto es cuántas mujeres entran, se van o promocionan. Pero esos movimientos son insuficientes para explicar la falta de la equidad. En los niveles ejecutivos poner una cuota femenina no es sostenible. Hay que trabajarlo desde los beneficios y desde el entorno social y cultural", advirtió Valeria Bohórquez, líder de Talento para Mercer.

Sin embargo, el estudio también señaló expectativas para el futuro: la representación femenina global en cargos profesionales y superiores pasará del 35% actual a un 40% en 2025. Pero en el caso de América Latina, las perspectivas son más altas: de un 36% a un 49% en los próximos 10 años.