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"Empezamos a ver un poco de optimismo hacia el final del año"

Néstor Silva Gómez es desde hace 10 años el representante de Saint-Gobain en la Argentina, la compañía francesa de soluciones y materiales de construcción dueña de las marcas Sekurit, Isover, Weber, Tuyango, entre otras.

Néstor Silva Gómez es desde hace 10 años el representante de Saint-Gobain en la Argentina

Néstor Silva Gómez es desde hace 10 años el representante de Saint-Gobain en la Argentina

El año no arrancó bien para el rubro de la construcción, Sin embargo, los principales jugadores del sector esperan una recuperación para finales de este año y miran con optimismo el futuro. Es el caso de Néstor Silva Gómez, representante de Saint-Gobain en la Argentina, una compañía francesa –presente en el país desde 1939– que produce en sus 10 plantas locales materiales de construcción como yeso, aislamiento térmico y acústico, cintas adhesivas y abrasivos, entre otras.

–¿Cuál es el balance para la compañía durante la primera parte del año?
–No fue diferente a lo que esperábamos. Una compañía vinculada con la construcción inevitablemente sufre con este contexto. Pero somos optimistas con respecto al futuro. Lo que está pasando nos parece lógico. Nadie esperaba que hacer las cosas que había que hacer no tuvieran algún impacto negativo.

–¿Cayeron las ventas?
–Fue un poco menos que el año pasado, básicamente porque el año anterior fue muy bueno. Sufrimos más en el segundo trimestre que en lo que fue el primero como consecuencia de la inercia que tiene la construcción en sí misma. Empezamos a ver un poco de optimismo hacía el final del año. Junio y julio deberían ser el piso.

–¿Cuándo esperan una reactivación para la construcción?
–A fin de este año. Ya se empieza a hablar de proyectos. Hay una idea de que el ajuste ya pasó y ahora hay que seguir viviendo, en algún punto. Saint-Gobain está muy confiado en el futuro y está mirando la Argentina con buenos ojos. En abril, el CEO global se reunió con el presidente Mauricio Macri y lo manifestó. La Argentina tiene una potencialidad que en algún punto debería empezar a transformarse en realidad en el futuro cercano.

–¿Qué características tiene el mercado local?
–Una clase media fuerte y un nivel sociocultural elevado. Pero el desafío es cubrir el déficit habitacional también que todos conocemos.

–¿Qué medidas debería impulsar el gobierno para lograrlo?
–En el exterior es difícil de explicar lo poco que representa el crédito hipotecario en la Argentina. Generar confianza con créditos hipotecarios lógicos va a ser un apalancamiento fuerte. Y después están los planes sociales en los que el Gobierno tiene que trabajar.
–

¿Y qué es lo que falta?
–Para que la gente esté dispuesta a tomar créditos a largo plazo tiene que darse cierta situación de confianza y de a poco se va construyendo. Más allá de las tasas o de la inflación, los argentinos vivimos siempre con miedo hacia el futuro. Creo que el año que viene va a empezar a cambiar.
–Fabrican sus productos localmente. ¿Cómo impacta en el negocio la apertura de las importaciones?
–Casi todos los productos de construcción son locales. Una de las cosas que importábamos eran vidrios para automóvil y a partir de agosto también se van a fabricar acá. En una planta nueva en Campana que va a dar trabajo a más de 100 personas en forma directa y reemplazar importaciones.

–¿Hay otros planes de inversión?
–A nivel mundial, el grupo esta mirando con buenos ojos a la Argentina. Si bien no tenemos nada concreto, tenemos los ojos bien abiertos para ver cómo seguimos trabajando y creciendo en la Argentina.

–¿Cuáles medidas económicas favorecerían la reactivación?
–Obviamente hay que bajar la inflación y en el segmento de la construcción, básicamente, el crédito hipotecario es muy importante y necesario.

–¿Qué tendencias observa en el negocio de la construcción?
–Se ve cada vez más una sofisticación en el segmento de la construcción. Se requieren productos con más valor agregado, con más aporte a la sustentabilidad, más ahorro energético. Hay un hecho inevitable que es ese camino.

–¿Cómo observan la economía el próximo año?
–Somos positivos con respecto al futuro. Creemos que el sector va a evolucionar. La caída actual tiene que ser comparada con un muy buen 2015. Por lo tanto hay que relativizar. Pero es difícil prever un valor; hay muchas variables. Lo que pasó en Gran Bretaña con el Brexit, por ejemplo, no estaba en los planes de nadie. La variabilidad del entorno es muy grande.