Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

El transporte de carga se despega del alza de precios y señala a supermercados y comercios

Las empresas del transporte carretero niegan ser responsable de los aumentos en las góndolas, sumándose a los super y productores que tampoco dicen ser los que ponen el valor

El transporte de carga se despega del alza de precios y señala a supermercados y comercios

La pelea para saber quién es el culpable de los incrementos de los precios que se observan en las góndolas de los supermercados, es una discusión en la que cada eslabón de la cadena de valor culpa a otro. Como si fuera el juego del "don pirulero" en donde cada cual atiende su juego, los transportistas se sumaron a la cadena del "yo no fui" y se desligan del incremento de los precios.


Mientras tanto, el Gobierno nacional busca controlar a través de un sistema de "vigilancia de precios", para que, antes de ir a comprar, los usuarios controlen los precios de los supermercados en "tiempo real", desde Internet o una aplicación en los teléfonos celulares.


En el medio de esto, los productores aseguran que el resto de la cadena son los que se llevan el mayor margen y los que más aumentan. Los supermercados miran para atrás y aseguran que no son formadores de precios "ni responsables de la inflación, por lo que comparar precios no va a resolver el problema de la suba en el costo de los alimentos", advirtió Fernando Aguirre, vocero de la Federación de Supermercados y Autoservicios (FASA).
Ahora fue el turno de los transportistas que también esquivan la responsabilidad de ser quienes se quedan con la diferencia entre el valor que cobra el productor y el que paga el consumidor.


Desde la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac) afirmaron no ser los responsables y pusieron como ejemplo el caso de los productores que arrojaron frutas a la ruta. "El kilo de pera Williams en el Valle de Río Negro es pagada al productor entre $ 1 y $ 3. Sin embargo, en las verdulerías y supermercados de Buenos Aires el kilo se consigue, aproximadamente, entre $ 40 y $ 45. Pongamos que se trasladan 28 toneladas de peras desde el Valle a Buenos Aires. Teniendo en cuenta que el viaje se cobra por peso/kilómetro, el traslado puede costar entre $ 20.000 y 28.000 pesos. Si se calcula el viaje por $ 28.000, el costo por kilo llegaría a $4". A partir de esto es donde la patronal del transporte de carga por camión lanza la pregunta que todos están haciendo y que nadie responde "¿Dónde se ubica entonces el resto del importe?".


"Nos duele que los productores del sur de nuestro país deban dejar o tirar el alimento en su lugar de origen, sin poder trasladarlo a los centros de venta del país. Pero también queremos dejar en claro que el transporte no tiene la responsabilidad", explicó Fadeeac a través de un comunicado de prensa.


Juan Aguilar, secretario de Prensa y Relaciones Institucionales de Fadeeac afirmó que el sector que moviliza "el 95% de los bienes" hoy está siendo "castigado por una sumatoria de costos y de impuestos que hacen difícil nuestro trabajo" pero que de todas formas "trabajan de manera profesional".


Según la Cámara de Operadores Logísticos (Cedol) mide todos los meses el costo logístico y en el informe de enero muestra que, tomando una operación clásica, la variación fue del 5,10 por ciento. En el primer mes del año las variaciones más significativas están relacionadas con el incremento del valor del combustible ocurrido en los primeros días de enero, así como también con el aumento en las variaciones cambiarias, patentes y tasas, reparaciones y peajes.


Además, el sector también registró un incremento en el costo de la mano de obra de seguridad, producto de las negociaciones paritarias 2015/2016 y, también, en el rubro de comunicaciones.