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El éxodo de turistas que cruzan a Chile también impacta en Santa Cruz

Pasan a Punta Arenas 4000 personas por fin de semana. En Río Gallegos esperan que salga la habilitación de la zona franca para poder retener a los argentinos

El éxodo de turistas que cruzan a Chile también impacta en Santa Cruz

Hasta ahora, cada vez que el éxodo de argentinos a Chile para aprovechar la diferencia de precios con la Argentina se vuelve noticia, la imagen que más se repite es la larga fila de automóviles que colapsan los pasos fronterizos mendocinos.

Pero la provincia cuyana no es la única que padece la competencia desigual que generan los menores costos impositivos y arancelarios que posee el país vecino. En Santa Cruz se repite una escena similar: el destino buscado es Punta Arenas, lugar al que acuden muchos patagónicos en busca de electrónicos y otros bienes importados.

De acuerdo a la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, el último fin de semana largo pasaron 16.000 argentinos por el Paso Cristo Redentor. El Servicio Nacional de Turismo de Chile (Sernatur) tiene proyecciones igual de contundentes: estiman que este año se llegará a un nuevo récord de 3,7 millones de turistas argentinos, un promedio de 10.000 por día.

En el sur la cifra no se queda atrás: según datos extraoficiales de Aduana y Migraciones, se calcula que por fin de semana pasan 4000 personas a Punta Arenas, y en un fin de semana largo, la cantidad asciende a 12.000. Las ventas por mes a argentinos en la zona franca de dicha ciudad oscilan entre los u$s 8 y u$s 12 millones.

En Santa Cruz, la alternativa a la que apuesta el comercio local para paliar la fuga de turistas es la puesta en marcha de la Zona Franca de Río Gallegos. Instalada en una zona estratégica, tiene acceso al puerto marítimo de Punta Loyola. Se trata de un proyecto que avanzó después de más de 20 años de espera. La licitación fue ganada en 2015 por el grupo London Supply, que hasta el momento invirtió cerca de u$s 18 millones en un predio de 200 hectáreas.

Según pudo confirmar El Cronista, sólo resta la habilitación final de la Aduana, expediente que se encuentra "en curso", según afirmaron desde la Delegación Río Gallegos. Una vez completado ese paso, quedará un período de 60 días para el ingreso de mercaderías a los comercios mayoristas y minoristas que actuarán dentro de ella.

Según informó Francisco Heredia, gerente de Nuevos Proyectos de London Supply y líder del proyecto (ejecutado por Concesionario Riocal Zonas Francas, propiedad de dicho grupo) ya hay diez 10 interesados para operar desde el inicio. "Ya hemos terminado las obras de urbanización y fuimos inspeccionados. Es un negocio inmobiliario, basado en el alquiler de espacios, locales y terrenos", destacó.

La concesión en Río Gallegos es por 30 años. Según Heredia, la idea es replicar el modelo de la zona franca de Iguazú, que también maneja London Supply, y que tiene más de 15 años de funcionamiento: "Fue elegido el mejor free shop del mundo tres veces, y se hizo para desalentar las compras en Ciudad del Este. Hoy tiene más de 1000 empleados directos", graficó.

El modelo gira en torno a la venta de productos importados, de primeras marcas y libres de impuestos como el IVA, en rubros como artículos deportivos, electrónica, artículos para el hogar, perfumes o bebidas.

La posibilidad de vender autos también existe, aunque sería sólo para habitantes de la provincia y uno por grupo familiar cada 5 años. Para productos minoristas se establecieron límites para compra de u$s 300 por persona por mes. El proyecto estima que en cinco años, se establezcan cerca de 200 comercios.