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"El actual Gobierno tiene un enfoque más pragmático que el anterior"

La compañía estatal rusa de energía nuclear mantiene el interés en invertir en la Argentina en el marco de expansión del parque local previsto por el Gobierno

Pakermanov visitó Buenos Aires en busca de inversiones para Rosatom

Pakermanov visitó Buenos Aires en busca de inversiones para Rosatom

Las posibilidades de inversión de la compañía de energía nuclear estatal rusa Rosatom en la Argentina aparecen cada vez más cercanas en el marco del plan de expansión del parque de energía nuclear previsto por el Gobierno. No son montos pequeños, ya que una nueva planta demanda inversiones superiores a los u$s 5000 millones. Evgueni Pakermanov, presidente de Rosatom Overseas, inauguró esta semana un seminario en Buenos Aires, donde coincidió con el subsecretario de Energía Nuclear, Julián Gadano, sobre la buena "complementariedad" y posibilidades de cooperación entre ambos países.
–

¿Hay interés de Rusia en invertir en una nueva central atómica en la Argentina?
–Rosatom es una empresa global con proyectos en más de 40 países. Por lo tanto, no podemos excluir a un posible socio con un desarrollo histórico y sostenido en el sector nuclear. Entre nuestros países permanentemente hay contactos, no siempre muy intensos pero siguen vigentes. Discutimos con el gobierno anterior las perspectivas de cooperación en esta esfera y agradecemos mucho al nuevo gobierno el interés en nuestra posible cooperación. Hablar sobre proyectos en concreto no se puede porque los plazos no están fijados. Además, es un proyecto grande que exige un análisis muy detallado. Ahora estamos sólo construyendo y fortaleciendo las relaciones como base para la realización de grandes proyectos.

–¿El cambio de gobierno modificó sus perspectivas de inversión? –Nunca hubo una decisión acordada sobre inversiones en la Argentina. Todo se discutió al nivel de hipótesis. Mi opinión personal es que el nuevo Gobierno tiene un enfoque diferente al anterior, es más pragmático. En muy poco tiempo se hicieron muchas cosas, como la reconstrucción de la confianza de los inversores para financiar sectores de la economía. Se demuestra en la transparencia de las condiciones de los proyectos y el mercado de moneda se hizo más liberal. Esto favorece la inversión en la Argentina.

–¿Ven oportunidades en América Latina en un contexto de menor crecimiento de la región?
–A pesar de que la región muestra ritmos diferentes de crecimiento, no pierde atractivo para los proyectos. Brasil, México y la Argentina tienen una gran historia en energía nuclear, lo que garantiza la posibilidad de colaboración. Iniciamos un proyecto de un centro de investigación en Bolivia, en el que espero que podamos participar junto con la Argentina.

–En el último año crecieron los pedidos internacionales en su empresa, ¿hay más interés en la energía nuclear?
–Es más fácil nombrar a los países donde no hay interés. Algunos la sustituyen por energías renovables, pero sólo pueden permitirse ese lujo los países económicamente fuertes. Las fuentes renovables no garantizan la generación básica de energía de manera permanente.

–¿Cómo lograron reducir los costos de la compañía?
–En los últimos 10 años cambió vertiginosamente. Aceptamos el desafío de ser una empresa líder y global. Hicimos cambios estructurales, trabajamos en aumentar la eficiencia y liquidar lo innecesario. Además, hace 10 años estábamos orientados al mercado interior y ahora crece rápidamente la cartera exterior de los pedidos y la cuota de ganancias de los proyectos extranjeros. El monto de exportaciones de Rosatom alcanzó u$s 110.000 millones. Nunca abandonamos un proyecto por causas políticas, económicas o tecnológicas, lo que nos da un prestigio impecable.