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"El Gobierno está trabajando bien en clarificar las reglas de juego"

Esteban Olivera es socio fundador de Fenix Partners, una firma de asesoría independiente focalizada en finanzas corporativas. Especializado en el sector energético, infraestructura y agroindustria, reivindica el cambio de modelo económico y la apuesta al largo plazo de las inversiones. Reconoce que hay mucha necesidad de inversión en infraestructura, y que hay oportunidades tanto en combustibles convencionales como en no convencionales, aunque hace hincapié en los plazos: "El ciclo virtuoso basado en la inversión toma tiempo", afirma. Proyecta que este año va a haber fuertes anuncios de inversión "que van a aumentar la actividad".

"Hay que entender que esto es un cambio de ciclo fuerte", define en una de sus primeras frases Esteban Olivera. Con más de 20 años de experiencia en asesoría financiera, banca de inversión y private equity, el empresario confía en el nuevo modelo económico basado en la inversión a largo plazo, y resalta el mayor interés entre las empresas extranjeras que despertó la nueva administración, sobre todo en el sector energético. Mientras defiende la gestión del ministro Aranguren al frente de Energía, y de la estatizada YPF, es crítico del sistema impositivo argentino, que "requiere una reforma de fondo".

¿Cómo analiza el primer año de gestión del Gobierno? ¿Hay mayor interés de las empresas por invertir?
-Hay otro interés, porque hay reglas de juego claras. El Gobierno está trabajando bien en clarificar las reglas de juego. Antes no había interés. Tenías una economía basada en el consumo, con gasto público financiado con emisión monetaria e inflación. Este Gobierno vino a cambiar el modelo, que básicamente lo que busca es crecimiento a través de inversión de largo plazo. Hay mayor interés, genuino; antes era más de oportunidad o de aquellos que la miraban de muy largo plazo, como Chevron en Vaca Muerta. Este año van a haber anuncios fuertes de inversión, que van a aumentar la actividad.

-¿Qué panorama ve para el sector energético?
-En petróleo y gas se está trabajando fuerte, para recuperar la famosa producción de gas, que hoy estamos importando entre 30 y 40 millones de metros cúbicos por día. Hay un cambio que se está dando con medidas tendientes a mejorar la productividad en campo, en el desarrollo de combustibles no convencionales, que ojalá se extienda también a los convencionales. Hoy el problema que tenés es de costos en la industria petrolera.

-¿En qué medida hay condiciones de inversión en un mercado interno con caída del consumo y márgenes de inflación todavía altos?
-Las decisiones de inversión trascienden a la coyuntura de hoy. Las empresas ven que hay una baja en la demanda, pero no están viendo estos trimestres o este año, sino a 2018 ó 2020. Las inversiones genuinas son para recuperar en años, no en meses. Es cierto que el contexto actual es malo, donde la economía no se terminó de recuperar, cosa que creo se va a dar recién en el segundo semestre de este año, pero las decisiones de inversión son de mediano y largo plazo. La mayor preocupación son las elecciones del año que viene.

-¿Las elecciones frenan decisiones de inversión?
-Sí. El gran miedo es que vuelva el populismo a la Argentina. Más allá de que sean elecciones legislativas, muchos creen que si el Gobierno no demuestra su poderío político se debilita para las elecciones dos años después. En cambio, si demuestran junto a la oposición que las reglas actuales no se van a cambiar, eso daría seriedad al exterior. La estabilidad política es fundamental.

-¿Cómo evalúa la gestión de Aranguren?
-Todos estamos de acuerdo que no se podía seguir regalando la energía. Podría haberse hecho mejor lo del aumento de tarifas, pero había que hacerlo, porque sino tenías una industria con un problema muy fuerte de incentivo de precios. El gas residencial como se estaba pagando provocaba en muchos campos gasíferos de la Argentina pérdidas. Al final todo pasa por las cuentas públicas. Hay que demostrar a los inversores que vas hacia un equilibrio fiscal. Para mí era inevitable. Veo que hay gente honesta y capacitada en los equipos de Gobierno, que dejaron puestos en el sector privado, y no tienen el objetivo del enriquecimiento personal. Eso da tranquilidad y te lo dicen los inversores de afuera.

-¿El desarrollo del sector energético local hoy pasa fundamentalmente por Vaca Muerta?
-No, hay oportunidades muy importantes, sobretodo por precios relativos comparados con el resto de los países de la región mucho más baratos, las tarifas son mejores. En renovables, las tarifas son el doble de lo que están en Chile. Creo que este año los precios van a seguir siendo atractivos. Igual, la Argentina todavía tiene mucho potencial en la exploración convencional de hidrocarburos. En los últimos años se exploró muy poco, porque no había los suficientes atractivos para exploración. La Argentina va a seguir importando por lo menos dos años más, hasta que se desarrolle no sólo Vaca Muerta, sino también el combustible convencional.