Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

El Estado se lleva $ 65 de cada $ 100 que produce una hectárea agrícola

A mediados del año pasado esa relación era de $ 94 sobre $ 100. La quita de retenciones, la corrección del tipo de cambio y la suba de precios internacionales cambiaron la escena

A pesar de la menor presión, un campo le genera más pesos al Estado

A pesar de la menor presión, un campo le genera más pesos al Estado

La participación del Estado en la renta agrícola está en baja. Sobre todo si se la compara con lo que sucedía durante el 2015, cuando con retenciones y tipo de cambio bajo el Estado se quedaba con la mayor parte de la renta agrícola. Según el informe difundido por la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), después de las últimas decisiones políticas, esta relación hoy es la menor de los últimos 10 años.

Para el mes de junio, marcó un 65,8%, por debajo del 67,7% de marzo y sustancialmente menor al 93,5% de junio de 2015, mes que marcó un récord en los últimos años. Sin embargo, a pesar de la caída de la participación del Estado en la renta agrícola, el informe destaca que los impuestos nacionales significaban el año pasado $ 3230 por hectárea, mientras que este año significan $ 5375, un 66,4% de pesos más que van al Estado. "Ese aporte fiscal podría ser aún mayor debido a que parte de los derechos de exportación, en el maíz por ejemplo, en realidad iban a otras partes de la cadena, mientras que ahora van al Estado principalmente vía Ganancias".

La renta, se aclara, es lo que vale la producción menos los costos, o sea, el resultado que se obtiene al restarle los costos de producción, comercialización y transporte al valor de la producción a precios internacionales.

En cuanto a los costos, se detalla que la mejora de precios se ve principalmente en la soja, que lleva un aumento del 31% en los últimos tres meses. Más atrás figura el maíz, con 19% y el trigo, con el 8,8% de mejora. Respecto a junio de 2015, la soja presenta un incremento del 17,6% y el maíz del 16,9%, mientras que el trigo cayó un 7,1%.

"Con estos números es esperable un incremento del área maicera de al menos un millón y medio de hectáreas. Queda la pregunta de cómo agregar valor a ese maíz y cómo transportarlo, ya que sólo el paso de esas hectáreas de soja a maíz significan 200.000 camiones más", afirmó David Miazzo, coordinador de investigaciones de FADA.

El informe también destaca que las inundaciones dejaron cerca de 1 millón de hectáreas "gravemente comprometidas", algunas de las cuales tardarán hasta 4 años en recuperarse. Cabe recordar que sólo en Santa Fe, el sector lechero estima pérdidas por u$s 2700 millones por las lluvias que afectaron a la región (Entre Ríos, Corrientes y Santa Fe), durante los primeros meses del año. "Aquellas zonas agrícolas que no fueron gravemente afectadas, gozan de buena salud económica, por lo que se prevé las economías regionales de la zona pampeana sentirán una mejoría en los próximos 30 a 60 días", afirmó Miazzo.

Más allá del factor climático, otros de los factores que dificultaron la tareas de la agroindustria en general, fueron la suba de los costos. Estos tuvieron un incremento interanual del 44,7%, concentrándose principalmente en salarios y transporte, por el aumento en los combustibles. "Con insumos dolarizados hay algún riesgo de que si hay alguna devaluación en lo que resta del año, el 2016 cierre con un incremento de costos en el sector agrícola cercano al 50-60%", destacó el informe.

También se menciona a los arrendamientos, en baja durante los últimos tres años, se espera que haya reacomodamientos en los contratos, con aumento en términos reales del 20% al 30%, de acuerdo a las zonas.