Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
DÓLAR
/
MERVAL

El Ejecutivo anula polémica licitación portuaria anunciada por Néstor Kirchner en 2006

Por decreto, Mauricio Macri dejó sin efecto el concurso convocado por el kirchnerismo hace 10 años. No habrá nuevo llamado y se relocalizarán algunas de las actividades

El Ejecutivo anula polémica licitación portuaria anunciada por Néstor Kirchner en 2006

Tras 10 años de haberse anunciado su licitación en 2006, Mauricio Macri anuló ayer la decisión que tomó el entonces presidente Néstor Kirchner de entregar a nuevos dueños la Terminal 6 del puerto porteño. Se trata de una antigua demanda del sector que el kirchnerismo intentó resolver, luego de dos fracasos en 1996 y 2002.


Mediante el decreto 1295, firmado por el Presidente Macri; el Jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, se dejó sin efecto la búsqueda de un nuevo concesionario para la terminal. Las razones son varias. En un caso, se refieren a las polémicas que desató el llamado kirchnerista, ya que fue recusado por dos de las empresas que habían participado y no fueron preclasificadas.

"Esas recusaciones, a la fecha no han sido resueltas", se explica en el decreto. Por otro lado, el Gobierno entiende que el futuro de la terminal no podía resultar ajeno al contexto general del sistema portuario y que hace falta revisar su situación a la luz de las exigencias en obras de infraestructura y ante los nuevos competidores que modifican la matriz del negocio.

"Que sobre la base de las pautas reseñadas resulta, a todas luces, desaconsejable continuar con el proceso licitatorio en trámite", agrega el decreto. Además, se aclara que "otros proyectos y actividades han merecido efectiva materialización en la zona y un mejor aprovechamiento del escaso terreno disponible".

En ese marco, se informa que el área prevista para concesionar, "ha recobrado plena actividad y ha sido destinada a satisfacer necesidades logísticas del Estado Nacional, resultando ventajoso operar en un muelle propio, lo que produce una significativa disminución de costos". Se añade además que debido a otros proyectos encarados en la zona, existe la necesidad de relocalizar parte de la zona afectada a la Terminal Nº 6. Esto, debido a que la zona metropolitana ya posee una oferta de terminales portuarias "que aseguran una razonable competencia y una vasta propuesta de servicios". Por todo esto, en el decreto se entiende que la situación portuaria de la zona metropolitana difiere de la que dio origen al llamado licitatorio en 2006, "por las actividades logísticas que se desarrollan y los proyectos en vías de ejecución que benefician las actividades logísticas del Estado Nacional, de los puertos del interior y de las economías regionales".

La Terminal 6 tuvo problemas desde el inicio de la concesión en 1994, otorgada por 25 años a la empresa Intefema SA, integrada por el ex Banco Austral, Ferrylíneas, Tenanco y Marítima Buenos Aires. Por inconvenientes surgidos por la liquidación de la entidad bancaria, en septiembre de 1995 dejó de pagar los sueldos y en febrero de 1996 presentó la quiebra.

En mayo, se impulsó el llamado a una nueva licitación que nunca se concretó. En ese mes, los trabajadores iniciaron juicios contra el Estado por los salarios adeudados. Se dictó un amparo a favor del personal especificando que no se vuelva a licitar la concesión hasta que no se resuelva su reclamo. La Administración General de Puertos fue recolocando algunos, otorgó subsidios indemnizatorios por $ 6,5 millones y en septiembre de 2004 un decreto presidencial permitió que algunos de ellos se acogieran al beneficio jubilatorio.