Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
U$D
/
MERVAL

Dudas en YPF ante la orden oficial de vender sus acciones en Metrogas

El pedido partió del Gobierno, del Enargas. Pero la petrolera, controlada por el Estado, dice que cumple con todas las normativas. De todos modos, dijo que analizará el requerimiento y adoptará las acciones necesarias “en defensa de sus intereses y los de sus accionistas”.

por  ANDRÉS SANGUINETTI

Subeditor de Negocios
0

Luego de la decisión del Gobierno de reclamarle a YPF la ‘normalización’ del paquete accionario de Metrogas, en la petrolera estatal comenzaron a analizar las variantes para cumplir con la orden. El objetivo es estudiar el pedido del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) para que adecúe la composición accionaria de la mayor distribuidora de gas del país en consonancia con lo previsto por la Ley de Emergencia y en cumplimiento con el artículo 34 de la Ley 24.076. En la actualidad, YPF posee el 70% de Gas Argentino (GASA), holding controlante de Metrogas. El 30% restante se lo reparten ANSeS (8,13%); el personal (10); y acciones que cotizan en las bolsas de Buenos Aires y de Nueva York.

A través de un comunicado enviado a la Bolsa de Comercio, la compañía que preside Miguel Angel Gutiérrez da a entender ahora que cumple con todas las normativas y regulaciones vigentes para la industria del gas y el petróleo y que tiene todas las autorizaciones gubernentales necesarias para ser el propietario de Metrogas.

“YPF informa que más allá de cumplir con la normativa vigente en la materia y contar con la totalidad de las autorizaciones gubernamentales necesarias, requerirá y analizará los antecedentes del mencionado requerimiento y en función de ello adoptará las acciones necesarias en defensa de sus intereses y los de sus accionistas”, asegura la petrolera.

Redactado por sus abogados, más allá de ser una respuesta a las autoridades del Enargas, el comunicado también es un mensaje a los inversores: buscará preservar el valor bursátil tanto de YPF como de Metrogas de posibles vaivenes que puedan sufrir sus acciones a partir de esta determinación oficial. En este sentido, la acción de la distribuidora de gas tocaba los $ 19,80, con una leve baja de 0,2% en relación a la cotización de ayer. En el caso de los títulos de la petrolera su valor actual es de $ 338,5 por acción, lo que marca una suba de 4,5%.

En el comunicado a la Bolsa, YPF recuerda que su ingreso a Metrogas fue autorizado por la resolución del Enargas Nº I/2566 del 19 de abril de 2013. Fuentes del mercado explicaron a El Cronista que haciendo una lectura fina de la carta de YPF se puede inferir que los abogados de la compañía están dando a entender que el mismo organismo que ahora les pide salir de Metrogas fue el que hace tres años les permitió tomar el control de la distribuidora gasífera. Algo que bajo la mirada legal es cierto si se tiene en cuenta que el ex interventor del Enargas, Antonio Pronsato, autorizó a la petrolera la compra del 54,67% de GASA que estaba en poder de British Gas. Lo hizo en 2014 mediante la Resolución 1/2566 D, en la cual se argumentó que “no existen obstáculos que impidan aprobar la compra”. Se dijo que los objetivos de la Ley del Gas no eran violados por YPF y que la operación “redundará en un sustancial beneficio para el usuario del servicio de distribución de gas natural ya que permitirá aplicar a Metrogas una gestión responsable, no solo en lo económico-financiero sino también asumiendo principios sociales de los que depende el bienestar de las generaciones actuales y futuras”.

En la gestión actual del Enargas, todavía a cargo de David Tezanos, se considera que la transacción estuvo mal autorizada y que se hizo por otros motivos más vinculados a razones políticas o de otro estilo. También otros referentes del sector acuerdan en que se trataron de excusas y consideraciones vagas pero que le evitaron al kirchnerismo tener que cambiar la ley mediante la cual el menemismo privatizó Gas del Estado y le dio marco a la regulación del transporte y distribución del gas natural.

De todos modos, Tezanos se autoexcluyó del caso Metrogas por su pasado como ex presidente de la distribuidora y de ex ejecutivo de YPF a cargo del área de gas.

Si bien su futuro en el Enargas está limitado a los plazos en los cuales desembarquen los nuevos funcionarios, el objetivo de Tezanos en el organismo fue el de recuperar su institucionalidad y el de volver a la esencia del marco legal del sector que impide la integración vertical en el mercado de la energía. Precisamente, de la ley 24.074, sancionada en 1992, que prohibe a una empresa productora y transportadora como es YPF asumir el control de una companía distribuidora como lo es Metrogas. En el capítulo 34, referido a las limitaciones, la norma sancionada por el gobierno de Carlos Menem dispone restricciones en la composición accionaria de las empresas que forman parte de la cadena de la industria del gas. Es precisamente, el argumento con el que ahora el Enargas le pide a YPF disponer de sus acciones en Metrogas.

Esta medida se suma al objetivo del Gobierno de que la petrolera pueda deshacerse de participaciones accionarias en empresas que no forman parte de su core business para dedicarse de manera exclusiva a los hidrocarburos y a la vez, obtener fondos que le permitan achicar la deuda heredada de la gestión de Miguel Galuccio. Se habla de un pasivo de u$s 7000 millones a una tasa de interés de 8,7% anual que el directorio de YPF debe reducir. En este marco, no sólo buscarán vender sus tenencias en YPF, sino también en Profértil, donde controla el 50% del capital en sociedad con el grupo canadiense Agrium, que posee el 50% restante.

Según fuentes del mercado, con una supuesta venta de ambas empresas podría llegar a recaudar hasta u$s 1000 millones, que destinará a achicar su endeudamiento.