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Diego, el Giacometti de las 2000obras vendidas en subastas

Hermano de Alberto, el más famoso de la familia, fue escultor y diseñador. Tuvo a su cargo la puesta en valor del Museo Picasso de París. Y algunas de sus creaciones llegaron a venderse en u$s 4,4 millones

por  IGNACIO GUTIÉRREZ

Especial para El Cronista
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Hace cuatro décadas en Londres, con mi mujer Margarita, visitábamos al marchand Thomas Gibson en su pequeña oficina de Old Bond Street. En esa oportunidad me sorprendió una pequeña mesa donde nos sirvió un café que era de bronce y de vidrio. De hecho, y con ese escenario de fondo, me contó que era una obra de Diego Giacometti, uno de los hermanos del famoso Alberto e hijo del también famoso Giovanni.

Diego Giacometti, nació el 15 de noviembre de 1902 en Borgonovo, Stampa y falleció el 15 de julio de 1985 en París. Dice su biografía que fue un escultor y diseñador suizo, hermano menor de Alberto Giacometti.

Y en mi caso, hasta ese momento, nunca había visto nada de él y me pareció un disparate que esa pequeña mesa costara en el mercado la suma de 15.000 libras esterlinas. Sin embargo, hoy que vale 400.000 libras esterlinas, me doy cuenta de mi poca visión en el mercado de arte. Diego nació en el seno de una familia de artistas.

De padre pintor, hermanos escultores y pintores y Bruno, el otro hermano arquitecto. Tras recibir una formación mercantil en Basilea y St. Gallen, donde se graduó el año 1924, se trasladó a París en febrero de 1925, siguiendo el consejo de su madre e instalándose junto a su hermano mayor Alberto.

Hasta ese momento había vivido al día y mostrado poca responsabilidad por su vida. En la capital francesa estuvo de farra en farra. Al punto que fue famoso en los prostíbulos y de trabajo, ni hablar. Luego de un período en el que ayudó a su hermano Alberto, a los 37 años comenzó durante la guerra a realizar algunas esculturas.

Luego de estas pruebas comenzó a fabricar muebles para decoraciones que realizaba el afamado Jean-Michel Frank, quien trabajó para numerosos argentinos.

Al final de su vida, realizó la decoración y puesta en valor de lo que hoy es el maravilloso Museo Picasso en París (1985), con sus personales lámparas, mesas y demás.

Se estima que durante su vida como artista realizó 5000 obras, pero hay que considerar que luego de muerto, en París en dicho año, se han realizado numerosas réplicas de sus obras (nunca sabremos cuantas). De hecho, solamente en subastas de los últimos 30 años se han vendido 2000 de sus obras. Cuando falleció, dejó en donación 500 de sus obras al Museo de Arte Decorativo de París. Se trata de un lindísimo museo que aconsejo visitar que está pegado al Louvre, con entrada por la calle Rue Rivoli.

Es tal el interés por sus obras que cuando apareció a la venta la primera de sus mesas octogonales de dos metros de diámetro, se pagaron hace dos años u$s 1,5 millones y entonces aparecieron otras cuatro más. Una fue vendida el año pasado en u$s 3,9 millones.

Se trata de una colección de Brasil. Y hace tres semanas se vendieron, en Christie’s de París, otras tres en u$s 4,4 millones, u$s 3,5 millones y u$s 3,4 millones. Eran de la colección del famoso modista Hubert de Givenchy (90), amigo y mecenas de Diego.

Una de sus pequeñas esculturas, que es una avestruz, se replicó tantas veces que en subastas se han vendido 125 de ellas. Valían u$s 10.000 y ahora se pagan u$s 175.000. La otra, que es mi preferida, es de un gato parado con una bandeja que pareciera ideal para dejar tarjetas de visita. Ha tenido también una valorización de 17 veces en 30 años. Un par de árboles de 70 cm de altura se pagaron el otro día u$s 2,9 millones. Fabuloso remate con tan sólo 21 obras en el que se recaudaron u$s 34,5 millones. Alberto Giacometti es el escultor más cotizado del mundo y quizás Diego sea el decorador más cotizado también.