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Derogan una resolución K que imponía controles sobre las etiquetas de los productos

Se trata de una medida que había impuesto a todas las empresas el ex secretario de Comercio, Augusto Costa. El gobierno actual la consideró innecesaria

El gobierno de Mauricio Macri decidió ayer dejar sin efecto el control oficial sobre las etiquetas de los productos que había impuesto la gestión de Cristina Fernández un par de meses antes de tener que dejar la Casa Rosada.
Se trata de una medida que había sido sancionada por la Secretaría de Comercio Interior en tiempos de Augusto Costa, cuando se emitió la Resolución 420/2015, para regular los contenidos de las etiquetas, rótulos y publicidad de las empresas alimenticias y de otros rubros. Esta normativa había generado fuerte preocupación en las componías del sector, al punto que la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) debió enviarle una especie de instructivo a sus socios para orientarlos en cómo actuar frente a esta decisión de control de las etiquetas por parte del kirchnerismo.
La disposición, que se conoció bajo el título de Fiscalización de rótulos por Lealtad Comercial, había creado un sistema de control llamado FDR (Fiscalización de Rótulos) impuesto por Comercio Interior y la Dirección de Lealtad Comercial.
Entre otras cosas, obligaba a todas las empresas de alimentos, bebidas, perfumería y limpieza, nacionales y multinacionales a presentar ante ambos organismos todos los rótulos, etiquetas y publicidades de marcas y productos antes de ser lanzados al mercado.
Además, obligaba a las etiquetas ya existentes a adaptarse y les daba a las empresas un plazo máximo de 60 días hábiles para cumplir con la norma. Debían contener también información completa respecto de sus componentes, materias primas, aditivos, métodos de elaboración y fraccionamiento y/o envasado, junto con sus propiedades y prescripciones y/o indicaciones para consumo. El objetivo era fiscalizar si los contenidos son ‘verdaderos’. Advertía que "aquellos rótulos que resalten diferencias de cualquier tipo con otros rótulos existentes en el mercado (ej: light, 25% reducido en...) deben informar tales diferencias en la cara principal de la etiqueta, ocupando una superficie mínima del 20% del total de la misma".
La medida generó tal rechazo que que referentes de grandes alimenticias locales y extranjeras iniciaron una avanzada para rechazar la medida que se plasmó en la presentación de un reclamo administrativo por considerar a la norma "impropia".
Ayer, el Ministerio de Producción y la Secretaría de Comercio que comanda Miguel Braun, emitieron la Resolución 6/2016 publicada en el Boletín Oficial que deja sin efecto esta medida. Para fundamentar la determinación, la normativa hace referencia a un "exceso de normas y procedimientos redundantes" que no le otorgan "mayor eficiencia a la defensa del consumidor, sino que, por el contrario, establecen un sistema complejo que dificulta la comercialización de productos de manera innecesaria".
En este sentido, explicó sobre la existencia de un anterior sistema de rotulación y avanzó sosteniendo que el nuevo método "no resulta necesario para ejercer el control que en materia de rótulos le compete a la Secretaría de Comercio, por cuanto ello implica una alta asignación de recursos para ejercer un control que puede ser aplicado perfectamente una vez que el producto de que se trate ya se encuentre a disposición del público consumidor".