Daño colateral: competencia entre bebidas "nacionales" y "populares"

Al subir del 8 al 17% la carga de impuestos internos sobre la cerveza, cuando el vino queda sin arancel, la brecha entre ambas bebidas "competidoras" se duplica en el nuevo proyecto de Reforma Impositiva que obtuvo dictámen por minoría ayer en Diputados.

La Cámara de Cerveceros Argentinos, que ironiza con que su bebida es "popular" y reconoce al vino como "nacional", advirtió que "el sector no está en condiciones de absorberlo, y se reflejaría en un aumento de precios del 9%. Esto provocaría una caída de las ventas del 7%, lo que implicaría poner en riesgo unos 9000 puestos de trabajo en las grandes compañías cerveceras y casi 500 productores artesanales".

Según la Agencia Nacional de Inversiones, las principales cerveceras del país notificaron planes de u$s 1800 entre 2016 y 2020, de los que ya habrían ejecutado un 25%. "Estos cambios constantes de reglas de juego están generando que las compañías comiencen a revisar inversiones. No tiene sentido ampliar líneas de producción si el consumo caerá", declaró Alejandro Berlingieri, titular de la entidad empresarial.

El directivo disparó directamente contra el impulsor del proyecto, el diputado bonaerense por Diego Bossio: "parece que ese legislador desconoce la estructura productiva de su provincia, donde se cultiva el 80% de la cebada y están cuatro de las nueve principales malterías, además de un significativo número de micro-productores de cerveza artesanal", ironizó.

"Si el argumento es desincentivar el consumo de alcohol por cuestiones de salud, se está discriminando a la cerveza, que tiene la tercera parte de la graduación alcohólica del vino", sostuvo.

El proyecto que tuvo dictámen ayer tiene una larga historia de idas y vueltas. Comenzó con impuesto al vino del 10% y 17% a la cerveza. "Por presión de las provincias cuyanas, el vino pasó a pagar 0% y la cerveza 8%, y ahora nos quieren subir al 17%, cuando se trata de dos bebidas competidoras y sustitutivas. Muchos de nuestros consumidores se pasarán al vino si les sale lo mismo o más barato", se lamentó Berlingieri.

No obstante, las empresas del sector mantienen la esperanza de retrotraer el aumento impositivo en el dictámen por minoría que se emitiría la semana próxima en Diputados. "Estamos dialogando con los legisladores de las provincias productoras en el centro y Noroeste del país, para que el aumento quede en 8%. Entendemos que el vino es la bebida nacional, pero nosotros somos la bebida popular, no deberían discriminarnos", sostuvo Berlingieri.

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