Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

"Con la inflación actual nos cuesta cada vez más ganar productividad"

Pablo Di Si es CEO del Grupo Volkswagen Argentina desde hace un año. Le tocó dirigir la automotriz en tiempos complejos, de aumento de ventas con agresivas promociones de precios y caídas de la producción como consecuencia de la crisis brasileña. Con 46 años, asegura que si no se implementan cambios tributarios que el sector pide será muy difícil cumplir con el acuerdo que se firmó con el gobierno para producir un millón de autos

El CEO del Grupo Volkswagen Argentina, Pablo Di Si, es optimista en que la automotriz que dirige logrará crecer más de 10% en ventas y más 5% en producción este año. Vincula esa proyección a que Brasil comience a recuperarse de la crisis que lo llevó a comprar el 50% de los vehículos que su grupo le vendía. Espera cumplir con el acuerdo que el sector firmó con el Gobierno y los gremios para duplicar la producción de autos en 2023. Pero para eso dice que es imprescindible un cambio en la estructura impositiva.

–¿Se puede cumplir con el plan de un millón de autos que firmaron con el Gobierno?
–Cumplir con el acuerdo es crítico. Tenemos buen diálogo con el Gobierno y con los sindicatos para lograrlo. Hay un tema central que es que como industria exportamos impuestos e ineficiencias. Impuestos municipales, ingresos brutos en cascada, el IVA que queda en el balance de la empresa. Esto suma casi 2000 euros de ineficiencia en el valor de cada auto. Nosotros trabajamos sobre la eficiencia en las fábricas, sobre los tiempos, la productividad. Hay que cambiar la forma en que trabajamos. No podemos tener una apertura a las importaciones y exportar impuestos e ineficiencia. No es sustentable.

–¿Si no se produce el cambio impositivo será posible avanzar?
–Va a ser muy difícil. Con la inflación que hay nos cuesta cada vez más ganar productividad. La inflación es un tema central. Si queremos importar y ser un país abierto tenemos que tener reglas abiertas y competitivas como en el resto del mundo. Si no, es una fórmula del fracaso. Este año estimamos que será de 22% la inflación.

–¿Los costos laborales de los que suele quejarse el sector pueden frenar proyectos?
–Históricamente, la Argentina fue cara en dólares pero nadie da de baja un proyecto por los costos laborales. Lo que influye es la flexibilidad. Se necesita tener un margen de maniobra. Si tenemos un pedido de un país por 3000 unidades más tenemos que poder decirle al sindicato que queremos contratar 150 personas más por tres meses. Eso ayuda y ahí hay mucho que avanzar.

–¿Se sostendrá el crecimiento en las ventas de autos este año?
–En el primer bimestre el mercado interno creció 46%, lo que demuestra que hay una demanda existente.

–La mayor parte son vehículos importados. ¿Qué impacto tiene sobre la producción y el empleo?
–Es cierto que se venden muchos importados pero eso también genera empleo. El puerto de Zárate está abarrotado de autos, camiones que distribuyen los vehículos y generan más empleo en logística, hay más trabajo en las concesionarias.

–¿La producción repuntará?
–En el primer bimestre fue positiva con respecto al año pasado. El tema es que Brasil había dejado de comprar a las terminales argentinas en enero y febrero del año pasado, por lo que fue muy baja la producción y por lo tanto es baja la base de comparación.

–¿Ve a Brasil recuperado durante este año?
–No espero que mejore mucho este año. El primer bimestre fue peor de lo que se esperaba, ya que empezó 6% abajo. Si marzo sigue así tenemos que pensar que habrá un ajuste de sus stocks desde abril y con esto debemos tener cuidado como industria y como país.

–¿Cómo los impacta particularmente esa dependencia de Brasil?
–Brasil nos compra 50% de lo que adquiría hace cuatro años. Son 25.000 autos menos de producción y venta. Y además les vendemos 350.000 cajas de transmisión menos que producimos en Argentina, de las que exportamos 96%. El impacto es muy grande en la fabrica de Córdoba, donde se hace un producto específico que se exporta a Brasil. Si ese producto cae, no se puede vender a otro mercado. Estamos en un proceso de reconversión, de estudio futuro a ver qué caja vamos a producir para estar más diversificado.

–¿Volkswagen aumentará la producción local?
–Vamos a producir unos 3000 autos más, un 5% a 10% más que el año pasado. Pero contra 2015 es un 15% menos. Así que el crecimiento es relativo. Si el mercado de Brasil baja, podría empeorar. Si conseguimos algunas órdenes para vender a otros países como Australia, podría aumentar. En el caso de las cajas, estamos exportando a otras marcas del grupo como Skoda y Seat. En la Amarok estamos más diversificados, exportamos a Asia, a Europa y al resto de Sudamérica.