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Cuáles son los secretos de los nuevos CEOs a la hora de dirigir sus empresas

Son del sector público y privado. Reunidos por El Cronista y la Revista Apertura mostraron un nuevo perfil de líderes que no se creen imprescindibles, apuestan por equipos heterogeneos y saben escuchar.

Cuáles son los secretos de los nuevos CEOs a la hora de dirigir sus empresas

Ocupan los principales puestos de sus organizaciones. Son presidentes de empresas del sector privado y también del sector público. Reunidos por El Cronista y Apertura en el marco del CEO Profile 2016, coincidieron que la clave de su éxito personal reside en la conformación de buenos equipos de trabajo en los cuales confiar y poder delegar.

Se trata de Carlos Melconian, presidente del Banco Nación (BNA); Pablo Di Si, CEO de Volkswagen Argentina; Agustín Pedroni, titular de Bridgestone; Juan Curutchet, presidente del Banco Provincia y Martín Cabrales de la empresa que lleva su apellido.

El primer trabajo de Carlos Melconian fue como tornero en una fábrica de timones de barcos en su barrio de Valentín Alsina. Paradójicamente, ese muchacho de ascendencia armenia nacido al sur del Conurbano hoy maneja el timón del BNA, cargo para el cual fue elegido por el presidente Mauricio Macri a quien define como “un crack, porque no te manda un solo quilombo”.

Se recibió de economista y agradece que su madre lo buscara y lo sacara “de los pelos” del potrero para ir a estudiar. “’Sin en la cabeza tenes algo en la vida no te joroba nadie’, me decía la vieja y tenía tanta razón”, recuerda.

Asegura además que la clave de un buen CEO es armar buenos grupos de trabajo: “Soy un constructor de equipos porque de lo contrario no vas a ningún lado. En el banco tenes un paraguas y hay un crack que es este Presidente no te manda un solo quilombo y cada cosa que te manda quiere que la hagas con la eficiencia del sector privado para el sector público”.

En su vida personal también cuenta con un equipo propio conformado por un batallón de amigos de la infancia y cuatro hijos. A todos les dio libertad “de estudiar lo que quieran y votar por quien quieran”, bajo dos únicas premisas. La primera es hacer bien lo que hagan la segunda, y casi un mandato familiar “ser hinchas de Racing”.

Pablo Di Si,es otro hombre de barrio, en su caso Caballito, que ocupa un cargo importante. Es presidente y CEO de Volkswagen Argentina. “Mi historia no es fashion, jugaba al  fútbol en ‘la quemita’ y fue ese deporte el que -pese a un pobre inglés- me permitió ir a estudiar a los Estados Unidos y lograr una beca”, recordó.

Luego de 25 años fuera del país, volvió para ocupar un puesto clave. Sin embargo, asegura que la soledad del cargo no la siente y que suele someter a votación muchas decisiones.

“Es fundamental rodearse de personas que piensen diferente. Gente que sepa más, que sepa menos, pero diferente”, asegura el hombre que usa el running como vía de escape al stress.

En sintonía, Juan Curutchet, abogado y hoy presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires reconoció que plantearse nuevos desafíos es su forma de avanzar en la vida. Para eso hoy cuenta con un DT que no es otro que el presidente Macri.

Mauricio te corre el arco permanentemente. Le vas con 3 y te pide 5. Un político no se sostiene sin mostrar resultados”, planteó.

Para Agustín Pedroni, quien ocupa el sillón principal de Bridgestone para Argentina y Chile tiene apenas 40 años y reconoce que llegó antes al destino laboral que soñó toda su vida.

Coincidió también en que un buen CEO “debe tener gente que sea mejor de él, gente que inspire confianza”. Y se enorgullece de aclarar “no estoy involucrado en todas decisiones, aunque sí en muchas”.

Reconoce que el estilo de vida acelerado hace que toda la gente “quiera llegar a roles superiores mañana o pasado”. “La gente quiere más y hay que tener paciencia y no frustrarse”, recomendó.

A Martín Cabrales su apellido hace que la gente lo vincule automáticamente con la empresa cafetera de su familia, donde ocupa un lugar clave junto a sus otros dos hermanos, que representan la tercera generación a cargo de la firma.


“Es bueno tener gente distinta en las organizaciones porque la gente te nutre. Nosotros somos 3 hermanos y somos muy distintos. Eso se nota en el negocio y la empresa”, reconoció.


Consideró que la base del éxito es “mucho diálogo y profesionalismo”, además de “tener paciencia, escuchar lo que quiere el otro y respetarlo”.

“La empresa familiar debe profesionalizarse. Ser paciente y hasta a veces callarte la boca. Las empresas están hechas para ganar plata. El apellido te tienen que generar una obligación”, explicó.