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Brasil frena millonarios proyectos de energía eólica por el default de Impsa

La crisis financiera del grupo Pescarmona obligó a su filial en el país vecino a cancelar los contratos de provisión de equipos del mayor fabricante de turbinas de la región

Impsa fue el el principal player del negocio eólico de Brasil

Impsa fue el el principal player del negocio eólico de Brasil

Brasil puede quedarse sin energía eólica debido al default declarado por Impsa el año pasado que también afectó los negocios de la empresa propiedad de Enrique Pescarmona en el país vecino.

De hecho, la sociedad es la mayor desarrolladora de turbinas para parques eólicos de Brasil, negocio que, hasta entrar en quiebra, operaba mediante su subsidiaria Wind Power Energy (WPE). Esta compañía reporta a Venti, sociedad controlada por Impsa y que se presentó en convocatoria de acreedores en diciembre del año pasado con una deuda de u$s 770 millones.

Producto de un conflicto con la transportadora estatal brasileña Eletrobras, WPE debió solicitar a la justicia de ese país la apertura de un proceso de recuperación judicial que hasta la llevó a buscar compradores para sus operaciones en el mayor mercado del Mercosur.

La disputa entre ambas empresas llevó a que hoy se encuentre paralizada la construcción de cinco parques generadoras de energía eólica en los estados de Ceará y Río Grande do Norte valuados en casi u$s 1500 millones. Según la Agencia Nacional de Energía Eléctrica de Brasil (Aneel), por lo menos 300 turbinas eólicas pedidas a WPE no fueron entregadas. Las empresas Furnas; Comercial Mineira; EBDP; Energimp; Tecneira y FIP Caixa Milão, dueñas de los cinco complejos pidieron más plazo a Aneel, pero el organismo negó la solicitud. Como parte de este conflicto, Eletrobras, a través de su filial Furnas, canceló los contratos de provisión de las turbinas luego del default de WPE a fines del año pasado.

Este panorama obligó a la estatal brasileña a esperar un comprador para los activos de Impsa que pueda reimpulsar las operaciones o convencer a un proveedor extranjero de instalarse en Brasil o hasta importar. Las tres alternativas generarán fuertes pérdidas por los atrasos de los proyectos. En este marco, fuentes de Impsa aseguraron a El Cronista, que los problemas fueron causados por "la decisión arbitraria e injusta de Eletrobrás que intentó rescindir contratos de compra-venta de energía de los parques eólicos instalados en Santa Catarina que ofrecen 222 MW".

Según los voceros, se trata de uno de los mayores de Brasil y es propiedad de Energimp, sociedad constituida en un 55% por WPE y otro 45% por FI FGTS. "Suspendió unilateralmente los pagos por la energía suministrada, comprometiendo los ingresos de Energimp durante casi tres años, en un valor de u$s 200 millones", cuestionaron en Impsa.

La empresa mendocina intentó resolver los problemas financieros de Energimp aportando mutuos, dejando de cobrar deudas contractuales y otorgando garantías para préstamos puente, todo lo cual colocó a WPE en una situación financiera muy frágil. De hecho, presentó un juicio por 1000 millones de reales contra Eletrobras por los incumplimientos de los contratos que había suscripto con Impsa. Este incumplimiento explica en parte la profunda crisis financiera a la que ingresó Impsa este ano y de la cual pretende salir negociando la cesión de parte del grupo a sus acreedores.

Incluso, logró un fallo favorable de la justicia brasileña que obligó a Eletrobrás a pagar la deuda. Pero no cumplió con esa decisión. "Además, el daño ya estaba hecho, y provocó um impacto tan grave en WPE que debió presentar un plan de acción para sus principales acreedores". agregaron en Impsa.

Para lograr el salvataje financiero de WPE era esencial la participación de todas las sociedades involucradas (CEF; FI-FGTS; Bndes) y los clientes de Impsa (Energimp; Tecneira; Furnas; Chesf y Eletrosul). Se llevó a cabo una reunión en la cual WPE presentó a las empresas; bancos; clientes y al gobierno brasileño un plan de continuidad de operaciones. "Esto podría resolver todos los problemas con poco esfuerzo de las partes y permitiría la supervivencia de WPE y el cumplimiento de todos los contratos pendientes", aclararon en Impsa.

De hecho, en el encuentro los representantes de Enrique Pescarmona advirtieron que la falta de resolución del conflicto con Eletrobrás podría llevar a Brasil a una pérdida sistémica de varios miles de millones de reales.

Sin embargo, no hubo acuerdo ya que Eletrobrás se negó a aprobar el Plan. Esto hizo que el resto de las empresas no tomaran una decisión. "Nos arrastraron a recurrir al proceso de recuperación judicial, con la consiguiente pérdida de miles de empleos; la imposibilidad de cumplir con los contratos y el cierre de una de las más importantes fábricas de aerogeneradores en Brasil y América Latina.