Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Boom de importados explica el repunte en la venta de autos 0 Km

El año cerrará con suba en patentamientos de modelos nuevos de 10%, casi el mismo porcentaje que baja la fabricación. Una brecha que se amplió por el fin de trabas para importar

Boom de importados explica el repunte en la venta de autos 0 Km

El año cierra con una amplia brecha entre la producción y la venta de autos en la Argentina. Mientras la fabricación nacional caerá cerca de 10%, las ventas en el mercado interno habrán alcanzado una suba cercana al mismo porcentaje. Gran parte de este fenómeno se explica por el ingreso de modelos importados que ya representan cerca del 60% de los patentamientos. Autos que llegaron con el nuevo Gobierno por el fin de las trabas para ingresar vehículos. Para 2017, los lanzamientos de nuevos modelos proyectados son casi en su totalidad importados, y muchas veces a precios más que competitivos con los de producción nacional, afectados en algunos segmentos por los impuestos internos.


Los últimos datos difundidos por la Asociación de Concesionarios (Acara) y la Asociación de Fábricas (Adefa) ilustran el fenómeno que deja un buen año para los concesionarios -aun cuando aseguran que debieron resignar ganancias para sostener las ventas- pero uno malo para las terminales locales, afectadas principalmente por la crisis de Brasil, principal socio comercial del país.


En cuanto a las ventas en el mercado local, en 11 meses se vendieron 667.495 unidades nuevas y se espera superar los 700.000 este año. El salto está determinado por el crecimiento de los modelos importados, casi inexistentes el año pasado. Gonzalo Kriger, analista sectorial de la consultora Abeceb, sostuvo que entre enero y noviembre se vendieron 280.000 vehículos fabricados en el país, casi la misma cantidad que en ese periodo del año pasado. En cambio, se patentaron 390.000 importados, un 17% más que en los 11 meses de 2015.
Viendo en detalle el ranking de los autos más vendidos, se observa este fenómeno. Algunos modelos made in Argentina mantuvieron estables sus ventas e incluso registraron caídas. El Classic de Chevrolet mostró en el acumulado hasta noviembre una baja interanual de 20,3%; el Renault Fluence bajó 9,6% y el Fiat Siena 15,6%. El Volkswagen Fox vendió hasta el mes pasado un 31,1% menos que en 2015 y el Ford Focus creció en ventas apenas 1,3%, unas 250 unidades más que el año pasado.


Para los importados en cambio, hubo incrementos que promedian el 50% en las ventas. Entre modelos populares se destacan casos como el Onix y Prisma de Chevrolet que llegan al 61% de aumentos en ventas y marcas como BMW, Subaru o Suzuki mostraron subas de hasta 425%. Sucede que en muchos de estos casos, las ventas el año pasado eran prácticamente nulas.


Kriger explicó que recién este año el mercado argentino está volviendo a la normalidad, dado que históricamente se dio el porcentaje entre importados y nacionales de 60% a 40%, y casi igual era la venta de autos argentinos que brasileños. El cambio se evidencia ahora porque desde 2014, con las trabas a las importaciones y el impuesto a autos de lujos, el origen nacional de los autos más vendidos había tomado preponderancia.
Hoy, el mercado está repartido en ventas entre los de Argentina (41,1%), los de Brasil 49,1%, los mexicanos 5,4% y el resto 4,3%.


Según los datos que manejan en Abeceb, la participación de los importados se evidencia en que en los 11 meses del año, el segmento de autos de gama alta -mayoritariamente de origen extranjero- creció un 112,8%, mientras que el segmento de las pick ups -dominado por la fabricación nacional- lo hizo 10,1%.Por el lado de la producción, las caídas están basadas casi enteramente en la debilidad del mercado brasileño. De hecho, la baja de la fabricación nacional es casi idéntica a la de las exportaciones, principalmente a Brasil que hoy cuenta con una capacidad ociosa en su industria del 50% y un mercado interno destrozado.