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Astilleros locales critican al Gobierno por permitir la importación de buques

La licitación del remolque de barcos con Gas Natural Licuado, cuestionada

La licitación del remolque de barcos con Gas Natural Licuado, cuestionada

La reciente adjudicación a un grupo argentino-danés del servicio de remolque de los barcos que importan gas natural licuado (GNL) a los puertos de Bahía Blanca y Escobar fue anunciada por el Gobierno como "un ahorro de $ 225 millones respecto a los sobreprecios que pagaba la gestión anterior". Sin embargo, empresas navieras locales y entidades gremiales cuestionaron la licitación que ganaron la local Logística y Servicios Marítimos (LSMSA) y la danesa Maersk, porque importarán nueve remolcadores usados para prestar el servicio, algo que podría hacerse con embarcaciones nacionales.

"Es un despropósito traer remolcadores usados para bajar el precio, cuando se podrían construir en astilleros locales, generando empleo capacitado y valor agregado en el país", señaló Enrique Godoy, referente de la industria naval y presidente del astillero TecnoPesca, de Mar del Plata. "Es como si, para bajar los precios del transporte de pasajeros, empezamos a importar colectivos de segunda mano", ilustró.

"En todos los países que cuentan con industria naval, la navegación de cabotaje es atendida por buques construídos localmente", destacó el empresario, miembro de la Federación de la Industria Naval Argentina (FINA). "Desde los astilleros, no pedimos una protección especial, pero sí competir en igualdad de condiciones. Una embarcación nueva no se hace en dos meses, como proponía el plazo de la licitación, ni cuesta lo mismo que una usada", señaló Godoy y agregó que están dialogando con funcionarios del Ministerio de Transporte por este tema.

En tanto, el Sindicato de Obreros y Servicios de la Industria Naval (Saonsinra), que lidera Juan Speroni, realizó ayer una manifestación frente al Congreso, para solicitar a los legisladores "la inmediata suspensión de la importación de remolcadores usados, porque provocará la pérdida de un centenar de empleos en un sector que estaba reconstruyendo su matriz productiva a partir del impulso a las carreras de ingeniería naval y tecnicaturas".

Los resultados de la licitación convocada por la empresa estatal Energía Argentina (Enarsa) también mereció una presentación judicial de la naviera local Transona, que operaba el servicio de remolque desde 2012 y quedó relegada al segundo lugar por una diferencia de precios del 8%. La firma cuestionó que los remolcadores importados no estaban matriculados en la Prefectura Naval Argentina al momento de la presentación de ofertas.
La denuncia generó la intervención de la Oficina Anticorrupción, a cargo de la ex diputada del PRO, Laura Alonso, quien frenó el contrato de adjudicación. Por tal motivo, cuatro de los nueve remolcadores importados por la danesa Maersk quedaron varados en el puerto de Montevideo.

El grupo Maersk es una de las principales líneas marítimas internacionales y concentra casi el 20% del tráfico mundial de contenedores. En Argentina tiene la concesión para operar hasta 2019 la terminal 4 del puerto de Buenos Aires.

La compañía Lsmsa pertenece a la agencia marítima Meridian, de la familia Samarín, que participa del negocio de remolque de barcos de GNL desde la gestión kirchnerista. Meridian aparece involucrada en la causa por la que fue detenido ayer el ex titular del Sindicato Unido de Obreros Navales (Somu), Omar ‘Caballo’ Suárez, por desvío de fondos del gremio hacia la pesquera San Jorge, de la que sería socio.