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Arte argentino: cierra un año con fuerte crecimiento en las ventas

Este año se vendieron 3831 obras a un valor de u$s 12 millones, lo que representó un promedio de u$s 3132 por obra. En total, se vendieron 11 obras que superaron los u$s 100.000 en ventas públicas

Curiosa es nuestra querida Argentina, que generalmente no sigue los comportamientos internacionales. La semana pasada les comentábamos que nuestra estimación del volumen de ventas en el mercado internacional de subastas sería un 33% menor que el del año pasado, y que los precios se mantenían estables ya que la demanda crece y la oferta disminuye. Aquí en Buenos Aires, el volumen y los precios han aumentado con referencia al 2015. Se han vendido 3831 obras en u$s 12 millones (pinturas, esculturas, dibujos y grabados), lo que representa un promedio de u$s 3132 o
$ 50.000, frente a las 4687 obras vendidas el año pasado, en u$s 10,7 millones, con un promedio de u$s 2283 por obra. Esto implica un aumento del volumen del 12% y un aumento del valor promedio del 37%.
Puedo deducir que los precios han aumentado mucho en dólares, ya que la calidad e importancia de lo ofrecido el año pasado era mejor que lo que salió a la venta este año. Sinceramente todo esto recién lo descubro haciendo este balance, ya que los rematadores no estaban alegres en sus comentarios cotidianos. El año pasado se vendieron en más de u$s 100.000 solamente cinco obras, tres del genial Fernando Fader, una del maestro Guillermo Roux y otra de Valentín Thibon de Libian. Este año, han sido 11 las que superaron los u$s 100.000 en ventas públicas y fueron obras de Quinquela Martín, Fernando Fader, Antonio Berni, Gramajo Gutiérrez, Ernesto Deira (récord), Valentín Thibon de Libian, Cesáreo Bernaldo de Quirós y Rómulo Macció (también récord). Es Benito Quinquela Martín la estrella del mercado argentino y sus ventas públicas son de u$s 1 millón anuales. No aparecen obras importantes de Víctor Cúnsolo, Xul Solar, Pettoruti, Raúl Soldi, Stephen Koekkoek, Florencio Molina Campos, Juan Carlos Castagnino, Pablo Curatella Manes, Enio Iommi o Líbero Badíi quienes sin duda superarían el nivel de los u$s 100.000.
En las seis subastas de Nueva York, la presencia argentina es muy pobre y se recaudan entre u$s 3,5 y u$s 4 millones cada año. Este año vemos con alegría que la gente comienza a comprender el valor, en todos los órdenes, que tiene la escultura, así las de Botero se pagan más que sus pinturas. Pablo Atchugarry es el escultor más importante de América y alguna de sus obras valen más de u$s 400.000, y Curatella Manes, Alberto Lagos y otros grandes artistas tridimensionales son ampliamente pujados. Antes sólo el 3% de lo vendido eran esculturas. Hoy, está cercano al 10%.
Las dos obras que se vendieron en más de u$s 100.000 de Cesáreo Bernaldo de Quirós eran bodegones realizados en la década del ‘50 en su casa de Vicente López. No aparecen sus obras europeas, ni las gauchescas que son las más deseadas y que se pagan mucho más. De Benito Quinquela Martín sólo apareció una obra importante en el año y la casa Roldán la vendió en u$s 208.000 (la mayor venta del año).
Las demás son sus clásicas obras sobre hardboard de 50x60 cm. Roldán se consolida como el mejor vendedor de arte nacional, tanto el tradicional como los contemporáneos, que aumentan sus valores en las últimas décadas a un 5,6% anual acumulado. Juan Antonio Saráchaga vende también muy bien mobiliario, platería y objetos. Para que aumente el volumen de los remates, son más necesarios objetos y obras que compradores, ya que estos están, y además se incrementan o renuevan en un 25% todos los años. También las casas deben dar facilidades de pago o bien hacer convenios con tarjetas de crédito o bancos, como se hace en todo el mundo y también en el mercado de arte de las galerías o ventas privadas. Como siempre "Argentinos a las cosas".